Diario de un Humano ha consolidado un espacio donde las conversaciones se alejan de la superficialidad para habitar la honestidad del día a día. Creado y conducido por Emilio Antún, el podcast propone diálogos que exploran la identidad, los vínculos y los procesos íntimos que configuran la vida cotidiana. Antún, economista de formación que encontró en la escucha su vocación, ha convertido su proyecto en una plataforma semanal que privilegia la vulnerabilidad y la reflexión. 

En su nuevo episodio, estrenado este lunes 16 de febrero de 2026, recibió a Ludwika Paleta para una charla que pivotea entre el tiempo, la maternidad y la libertad interior.

Ludwika Paleta, actriz cuya carrera arrancó en la infancia y se consolidó con el paso de los años como una figura reconocida del cine y la televisión mexicana, se presenta menos como personaje público y más como un humano en constante desarrollo. Paleta comparte, con una mezcla de lucidez y templanza, la transformación personal que la ha llevado a desprenderse progresivamente de la opinión ajena. Esa renuncia no es abrupta ni grandilocuente: es el resultado de años de reflexión y de decisiones pequeñas que, reunidas, han redefinido su relación con la mirada externa.

El hilo conductor del episodio es una frase que Ludwika pronuncia con sencillez, pero con hondura: “Depende de nosotros cómo llegamos a los 90 años”. Esa imagen —pensar en la mujer que será a los 90 como brújula para las decisiones presentes— devuelve la conversación a una ética de coherencia. No se trata de proyectarse en una versión idealizada del futuro para negar el ahora; más bien, es una invitación a elegir desde la calma, a involucrar la perspectiva en los actos cotidianos. 

Emilio Antún guía la charla con preguntas que permiten a Ludwika desplegar recuerdos, dudas y aprendizajes sin buscar respuestas fáciles. Uno de los momentos más emotivos surge cuando Paleta habla de la maternidad. Relata la diferencia entre su experiencia con Nico —marcada por la juventud, la improvisación y el aprendizaje acelerado— y su maternidad más reciente, que aparece teñida por la serenidad y una mayor conciencia emocional. “No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo presente”, plantea. Y en esa sentencia se condensa una lección práctica para quienes navegan entre la urgencia profesional y los compromisos personales. 

La actriz ofrece imágenes cotidianas —paseos sin mapa, sobremesas largas, escuchar más— que funcionan como pequeñas instrucciones para una vida menos reactiva.

La conversación también revisita las raíces familiares y la influencia formativa de sus padres. Paleta recuerda con gratitud la decisión de su padre, músico de origen polaco, de mudarse a México en busca de oportunidades. Ese gesto, calificado por Ludwika como un acto de valentía y previsión, alimentó su entendimiento del esfuerzo como responsabilidad intergeneracional: construir condiciones para quienes vendrán después. En otro pasaje, la actriz reconoce la larga batalla contra la opinión pública y cómo hoy prefiere gobernar sus elecciones desde criterios propios, sobre todo al considerar la persona que desea ser dentro de décadas.

Emilio Antún logra sostener el tono del diálogo sin convertirlo en confesionario: las preguntas invitan a la narradora a sostener su pensamiento y a detallar decisiones concretas. Entre los momentos reflexivos, emergen anécdotas que ilustran cambios de ritmo —la atención al detalle, el valor del silencio, la paciencia como forma activa de resistencia— y citas que resuenan más allá de su biografía. La combinación de intimidad y claridad convierte al episodio en un manual práctico para transitar la adultez con intencionalidad.

Para el público adulto joven y de mediana edad, este capítulo ofrece herramientas para repensar prioridades: cómo modular la relación con la opinión ajena, cómo cultivar la presencia en la maternidad o la paternidad, y cómo usar la imaginación del futuro como orientadora de actos presentes. No es un llamado moralista, sino una conversación que privilegia la honestidad y la posibilidad de ajuste permanente.

Diario de un Humano con Ludwika Paleta se escucha como una tregua necesaria: una pausa que propone mirar la vida con menos ruido y más perspectiva. Los interesados pueden seguir las redes de Diario de un Humano y de Emilio Antún para no perder los próximos episodios y materiales complementarios que amplían la conversación. Este capítulo reafirma al podcast como un espacio donde lo cotidiano se vuelve motivo de reflexión y las decisiones pequeñas adquieren el peso de una vida elegida.

Para ver el episodio completo:  https://www.youtube.com/watch?v=HUqLuoP5gRc