Indiscutiblemente, la comida es uno de los pilares más importantes de nuestra identidad, tanto a nivel personal como nacional. Casi a ciegas identificamos a un mexicano por la cantidad de limón que le pone a sus alimentos; a un francés, por la pureza de sus condimentos; y a un alemán, por la pasión con la que cortan milimétricamente su pan para el desayuno. Nuestra forma de comer nos hace ser quienes somos y va mucho más allá de la sentencia “somos lo que comemos”.

Nuestros hábitos alimenticios también reflejan nuestro entorno, incluso el momento histórico en que vivimos. Por ejemplo, la frase “amarrar a los perros con longaniza” nos habla de una época del país en la que la situación económica era de abundancia, por lo que la gente —metafóricamente, claro está— se podía permitir usar longaniza para amarrar a los perros. Es por ello que cada año podemos notar ciertas tendencias gastronómicas que, de cierta manera, rigen nuestra forma de comer. A continuación, te presentamos una de ellas para que estés muy pendiente al leer el menú de un restaurante o en los supermercados.

¿Qué son los alimentos fermentados y encurtidos?

Los fermentados son productos elaborados mediante la proliferación de microbios controlada y la conversión enzimática de los alimentos; es decir, que se dejan reposar para que los microorganismos como bacterias, levaduras u hongos crezcan con el fin de descomponer los compuestos orgánicos de dichos alimentos para producir energía. Este proceso no solo altera los componentes químicos, sino que también potencia sus sabores y les da tonos ácidos o avinagrados. Algunos ejemplos de este tipo de alimentos son el yogurt, la kombucha, la masa madre o incluso el mismo vino.

Fermentados y encurtidos: tendencia gastronómica para 2026 - fd-food-forecast-01-lqvj-jumbo
Foto: Peter Cihelka/The Free Lance-Star, vía Associated Press

Por otro lado, los alimentos encurtidos son vegetales o frutas que se conservan en una solución de vinagre y sal, la cual los transforma e intensifica su sabor, les brinda acidez y les da una textura crujiente. Algunos ejemplos de ellos son los vegetales en escabeche, el chucrut, los pepinillos o el kimchi coreano, que se elabora a base de col encurtida sazonada con jengibre, ajo y chile.

Una tendencia avinagrada para mejorar la salud

Desde hace ya varios años, la creciente preocupación por la salud ha hecho que las personas sean mucho más conscientes de cómo la alimentación es un factor determinante para librar ciertas enfermedades. Y en este sentido, los fermentados y encurtidos juegan un papel muy importante, ya que ambos son grandes potenciadores de los microorganismos que nuestro intestino necesita para mantenernos saludables tanto física como mentalmente. 

Al consumir estos alimentos, propiciamos el incremento de bacteriocinas, unos compuestos antimicrobianos que inhiben el crecimiento de patógenos e incrementan la barrera intestinal; además, nos ayudan a producir ácidos grasos de cadena corta que les brindan energía a las células del colón y le ayudan a mejorar su función inmunológica. Y por si esto fuera poco, también incrementan la producción de vitamina K, lo que favorece la salud sistémica y ayuda a prevenir tumores en el colon.

Fermentados y encurtidos: tendencia gastronómica para 2026 - laboratory-worker-examining-green-substance-petri-dish-while-conducting-coronavirus-research
Foto: Freepik

Considerando todos estos factores y la incertidumbre que sobrevuela a nivel global, no es de extrañar que este 2026, más que nunca, las personas estén buscando la manera de cuidarse y protegerse desde dentro; de asegurarse de tener un cuerpo y una mente fuertes que les permitan enfrentar cualquier reto que se les presente.