Lisboa

La capital portuguesa, con su encanto bohemio y su mezcla de tradición y vanguardia, combina calles empedradas, miradores con vistas al Tajo y tranvías que recorren los barrios de la ciudad. Sus fachadas cubiertas de azulejos le dan un carácter único, mientras que su energía tranquila y luminosa invita a disfrutar sin prisa. En cada rincón hay historia, arte y una calidez que se siente en sus calles y gastronomía. Es una ciudad que se recorre caminando, entre sabores, música y paisajes que hacen de esta ciudad un lugar lleno de vida.