Dentro de SO/ Paris: una conversación con sus creadores

A orillas del Sena y en diálogo constante con la ciudad, SO/ Paris es un referente del lujo contemporáneo. En esta entrevista, conversamos con Denis Montel, director artístico de RDAI, y Julia Capp, directora general del hotel, sobre el proceso creativo detrás de este espacio que transforma el brutalismo en elegancia sensorial. Diseño, contexto y emoción se entrelazan en un proyecto que redefine la forma de habitar París.

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Fotos: cortesía del hotel

Experiencia general en SO/ Paris

Más allá de la estética, ¿qué emociones querían despertar en el huésped al entrar por primera vez al hotel?

El encargo por parte de SO/ fue crear un hotel que ofreciera a sus clientes una experiencia verdaderamente parisina. Un hotel anclado en el paisaje de la ciudad, acogedor y con una mezcla de sofisticación y diversión. Queríamos que el hotel fuera una invitación, una bienvenida, y que quien lo visitara sintiera la sensación de emprender un viaje, tal como lo hace un viajero. Y ese viaje es también una experiencia de descubrimiento; por eso nos enfocamos en expresar el contexto del sitio y en lo que podíamos ofrecer como una exploración del río Sena.

La espectacular entrada del vestíbulo rinde homenaje a su ubicación junto al río, impregnada de detalles que anclan firmemente la decoración en la arquitectura clásica parisina. Cada línea y curva es intencional, combinándose para crear un universo familiar, pero novedoso. Decorada con anillos concéntricos que evocan las ondulaciones del agua sobre una superficie calma, la puerta principal remite a las herrerías decorativas de ciertos edificios parisinos.

Al ingresar al vestíbulo, se revela una estética mineral con un lujoso piso de mármol en patrón de cola de pavo real. Uno tiene la impresión inmediata de estar en un templo futurista: audaz y sin precedentes; un pasaje de columnas que se elevan como tulipanes.

Los muros laterales del vestíbulo están cubiertos con paneles de vidrio ámbar dispuestos en desniveles que evocan las fachadas haussmannianas, abriendo el volumen interior hacia el infinito. Las bases de terrazo en estos muros marcan el nivel máximo de inundación del Sena. El muro trasero cobra vida con líneas topográficas ondulantes que imitan la antigua isla de Louviers, donde se ubica el sitio.

Elegimos mobiliario que creara un ambiente relajado, tipo lounge, donde las personas pudieran reunirse o sentirse cómodas estando solas. SO/ solicitó que el espacio fuera multifuncional, así que el mobiliario responde a esta necesidad y puede retirarse para dar lugar a eventos o presentaciones temporales. Optamos por colores y materiales naturales que dialogan con el terrazo y el muro de metal color bronce, con toques de colores brillantes en los textiles.

Las habitaciones también son una experiencia de descubrimiento: las diseñamos para que, al ingresar, el visitante sea recibido de inmediato por vistas extraordinarias de los monumentos parisinos, como rara vez se ven.

En una ciudad como París, donde el pasado convive con la vanguardia, ¿cómo encontraron el equilibrio entre la identidad local y una perspectiva global?

Siempre consideramos la singularidad de cada proyecto y ponemos cuidadosa atención en las especificidades del lugar y su cultura. Para el primer hotel SO/ en Francia, nos sumergimos espontáneamente en el contexto histórico del sitio y del edificio, en la belleza del Sena y, por supuesto, en la ciudad de París.

Asimismo, como en cualquier proyecto de reconversión, integramos la historia del edificio de la prefectura administrativa de 1955, diseñado por Albert Laprade, e introdujimos nuestro proyecto dentro del marco arquitectónico desarrollado por David Chipperfield para todo el sitio.

Sorprendentemente, la estructura existente del edificio, con su núcleo central y su fachada de rejilla de concreto, se adapta perfectamente a la planta de un hotel. Diseñamos 140 habitaciones y 22 suites distribuidas entre los pisos 7 y 14, todas con vistas excepcionales de París y del Sena.

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Fotos: cortesía del hotel

Sobre el diseño y arquitectura

El hotel funciona como un caleidoscopio contemporáneo. ¿Cómo construyeron esta narrativa visual a través del espacio, la luz y el mobiliario?

El concepto y las ideas principales de nuestro proyecto se definieron desde la etapa del concurso. El proceso implicó explorar y comprender el programa y la identidad de la marca [SO/], y recopilar información sobre el contexto de forma global: la historia del lugar y del edificio, lo particular de su ubicación, las vistas, los colores del entorno, la comunidad local, quiénes serían los huéspedes.

A este enfoque racional se suma también una dosis de intuición. En general, seleccionamos materiales nobles con una fuerte presencia de la materialidad natural, especialmente piedra y madera, materiales atemporales que adquieren pátina con el tiempo. Alternamos entre materiales mates y reflectantes. Las paredes del vestíbulo están revestidas con vidrio ámbar y el suelo está cubierto con pavimento de terrazo con incrustaciones de mármol en un patrón típico parisino. Los pasillos son monocromáticos con laca mate color marrón. En contraste, las habitaciones son coloridas, luminosas y cálidas, con combinaciones de madera, mármol, cerámica y textiles tornasolados.

Inspiradas en la vibración de la ciudad, las paletas cromáticas tornasoladas son variaciones de los matices de la luz: azules del río y de los techos de zinc, ladrillo que evoca los edificios parisinos y amarillos de las luces nocturnas. Las habitaciones combinan estos materiales con un toque de nomadismo introducido a través de mobiliario y accesorios flexibles diseñados a medida. Estas encarnan una elegancia discreta, donde la vista es la protagonista. Se accede desde pasillos en tonos sobrios de coñac y café, y al abrir la puerta se descubre un paisaje urbano enmarcado por ventanales panorámicos.

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Fotos: cortesía del hotel

El spa Codage continúa esta presencia de materiales naturales y color, con mosaicos en terracota o verde bosque, lacas y detalles en madera, complementados por una iluminación suave que recuerda a nubes.

El centro de negocios responde al encargo del cliente de crear un espacio lúdico y divertido. El volumen es completamente flexible, permitiendo formar salas de juntas íntimas o espacios abiertos amplios. La paleta de colores intensos retoma los terracotas, azules y amarillos del vestíbulo y de las habitaciones.

SO/ Paris es una declaración arquitectónica en el paisaje urbano. ¿Qué los motivó a romper con la estética clásica parisina?

SO/ Paris forma parte de un proyecto de renovación urbana desarrollado por David Chipperfield dentro del Morland Mixité Capitale. El proyecto es notable por su capacidad de transformar un edificio de oficinas existente en un hotel, reutilizando la infraestructura arquitectónica y conservando el formato de la fachada. Este fue un aspecto importante del encargo inicial. La transformación de edificios es también un paso adelante desde la perspectiva ambiental.

Al diseñar los interiores del hotel, RDAI buscó integrar tanto la historia del edificio de 1955, diseñado por Albert Laprade, como la arquitectura de David Chipperfield para el desarrollo urbano del Morland Mixité Capitale.

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Fotos: cortesía del hotel

El edificio tiene una presencia brutalista, pero el interior fluye con ligereza. ¿Cómo lograron ese contraste entre la fuerza exterior y la suavidad interior?

Al diseñar los interiores del hotel, RDAI buscó integrar tanto la historia del edificio de la Prefectura de 1955 como la arquitectura realizada por David Chipperfield. Para el primer hotel SO/ en Francia, nos sumergimos espontáneamente en el contexto histórico del sitio, el río Sena y la ciudad de París. El vínculo con el Sena y la historia de la desaparecida isla Louviers fueron fuentes principales de inspiración.

¿Qué papel jugaron los reflejos, la altura y la ubicación en la concepción espacial del hotel?

En diálogo con la cercanía al río, jugamos con la figura del círculo y de la onda en todas las escalas: desde los anillos concéntricos en la puerta de entrada, pasando por las columnas tipo tulipán del vestíbulo, las luces y alfombras en los pasillos, hasta los apliques de pared y los espejos en los baños.

También buscamos introducir un toque de nomadismo al diseñar mobiliario flexible en las habitaciones: mesas/bandejas, carritos, sistemas deslizables y accesorios móviles.

Se puso especial cuidado en cada ambiente y en cada detalle de todos los espacios tratados por RDAI, ya fuera el vestíbulo, las habitaciones, el spa o el centro de negocios.

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Fotos: cortesía del hotel

¿Existe algún rincón o gesto arquitectónico dentro del hotel que funcione como una firma secreta de RDAI?

Cuando diseñamos, lo hacemos pensando en el usuario final, el cliente y la experiencia que podemos ofrecer. El diseño siempre está anclado en el contexto cultural y temporal del proyecto. El vestíbulo es el gesto arquitectónico que podría considerarse como la firma secreta de RDAI.

En la entrada del SO/ Paris se accede a un espacio cargado de referencias subliminales al contexto: los detalles parisinos del piso con patrón de cola de pavo real, la iluminación ámbar que remite a las noches de París y las referencias al río Sena, como las bases de terrazo que marcan el nivel histórico de crecida del río. Todo esto en diálogo con el nuevo contexto arquitectónico de la columnata diseñada por David Chipperfield.

¡Visita SO/ Paris y descubre todos estos detalles!

P. https://so-hotels.com/en/paris/

El Tigrillo: entre burbujas, vermut y precisión

Pocas bebidas han sobrevivido al paso del tiempo con la misma dignidad que la champaña, el martini y el negroni. Tres íconos con historias distintas, pero con algo en común: la capacidad de abrir paso a una gran conversación. En El Tigrillo, ahora encuentran una forma distinta de presentarse gracias a su nuevo menú de coctelería.

El nuevo menú de coctelería gira en torno a estos tres protagonistas, pero con una aproximación técnica y sensorial mucho más cuidada. Cada bebida está pensada para resaltar sus ingredientes, respetando las proporciones de siempre y las estructuras que los han hecho eternos; sin embargo, en algunos casos, son creaciones originales.

El martini se presenta como protagonista. Desde la elección del vermut hasta el grado de dilución, todo responde a una lógica de equilibrio. El resultado es un trago pulido y elegante.

El negroni, por otro lado, juega con matices mínimos. Si bien estas variaciones no rompen con lo tradicional, permiten explorar nuevas expresiones del gin o del vermut.

La champaña, siempre presente, se sirve en su mejor momento, como gesto inaugural o como epílogo brillante.

Al frente de esta carta de drinks está Daniela D’Acosta, socia y directora de bebidas de El Tigrillo, quien apuesta por una coctelería que no depende de adornos, sino de elecciones bien pensadas. “Nos gusta trabajar con productos que hablan por sí mismos. El protagonismo lo tiene el licor”, explica.

Esa filosofía se traduce en una carta breve, pero profundamente meditada, en la que cada trago responde a una intención clara y se sirve con calma.

D. Colima 159-Local 2D, Roma Norte, CDMX

IG. @el_tigrillo__

¿Qué es la pigmentación en la piel y cómo prevenirla?

Cada poro cuenta una trayectoria de vida. Algunas son visibles, como los rastros que deja el sol, o la línea que aparece después un cambio hormonal. La pigmentación es como un lenguaje silencioso de la piel porque revela su pasado, sus reacciones al cambio climático, y su modo de adaptación a estímulos externos.

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Fotos: cortesía

Existen distintos tipos de pigmentación. El melasma, por ejemplo, aparece en mujeres durante el embarazo o la toma de anticonceptivos, manifestándose como manchas, especialmente en mejillas, frente y labio superior. Las lentigos solares, o manchas de la edad son consecuencia directa de la exposición al sol y se instalan en las zonas más expuestas, como rostro, escote y manos. Y, finalmente también están las hiperpigmentaciones postinflamatorias, resultado de una cicatriz, un brote de acné o una quemadura.

El origen puede variar, pero la causa suele repetirse: producción irregular de melanina. Esta sustancia, que naturalmente protege a la piel de las agresiones, a veces responde de manera desmedida, generando manchas que pueden tardar en desaparecer.

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Fotos: cortesía

Por eso, los cuidados despigmentantes se han vuelto parte esencial de muchas rutinas. No se trata solo de corregir, sino de entender cómo ayudar a la piel a recuperar su equilibrio cromático. La ciencia dermatológica ha avanzado notablemente en este terreno, desarrollando soluciones específicas para cada tipo de pigmentación, respetando las necesidades de la piel sensible y los diferentes momentos de la vida.

Entre estas soluciones, Ducray ha desarrollado tratamientos especializados como parte de su línea Melascreen, pensados para actuar con eficacia sobre manchas localizadas y zonas delicadas como el contorno de ojos. Un acercamiento dermatológico que combina innovación, respeto por la piel y resultados visibles.

ducray.com

Román de Castro: la dimensión hipnótica de lo cotidiano

Un camino que comenzó entre guiones de cine y artículos culturales llevó al artista mexicano a explorar el arte como una forma de introspección. Su trabajo se ha convertido en un vehículo para entender lo cotidiano desde lo emocional. Entre sillas, frases y pigmentos, construye un lenguaje propio donde lo íntimo se vuelve colectivo y lo simple, profundo. A través de sus palabras, Román de Castro nos invita a pensar en el desapego, la honestidad y la magia de lo común como vías para crear sin miedo y habitar el presente.

¿Cómo nació tu necesidad de traducir ideas tanto en palabras como en colores?

Estudié cine y luego trabajé un par de años como periodista. Casi toda la familia de mi papá se dedica al periodismo, así que cuando empezó la pandemia, le pedí trabajo a mis papás y comencé a escribir. Escribía sobre temas culturales, como el cine y la música. 

Cuando la pandemia empezó a ceder, comencé a pintar. Escribir siempre me gustó. De hecho, en la escuela de cine me especialicé en guion, porque mi intención era escribir películas, aunque eso no se dio. Aun así, no quise dejar de lado esa parte de las letras, por eso decidí mezclar la imagen con la escritura.

¿Qué caminos personales te llevaron a habitar el arte como lo haces hoy?

Esto empezó como un ejercicio íntimo, casi como una purga emocional. Quería entender quién era yo en ese momento y cuál era el mundo que me rodeaba. Y creo que, en el fondo, sigue siendo lo mismo. Sigo haciendo esto, ante todo, como una forma de expresarme, de entenderme mejor y de comprender mejor el mundo.

¿Qué te inspiró a combinar objetos con poesía en tu arte?

Siempre he sido muy funcional. Si tenía algo frente a mí y podía escribir sobre eso, lo hacía. Nunca fui purista ni con los materiales ni con los formatos. Me gusta trabajar con lo que tengo a la mano. La relación con los objetos nace también de mi fascinación por lo cotidiano. 

Crecí en un suburbio, en Ciudad Satélite, un lugar donde, como digo siempre, todos los días parecen domingo a las cinco de la tarde: nada sucede, todo se repite. Esa rutina, ese ritmo pausado, hace que uno se relacione profundamente con lo que lo rodea. En ese contexto, hasta lo más común como un libro o una silla, puede adquirir una dimensión casi hipnótica.

¿Qué te lleva a elegir ciertos objetos cotidianos y ver en ellos el potencial de convertirse en algo más dentro de tu obra?

Mi obsesión con las sillas empezó desde el principio. Alguna vez leí un texto de un artista llamado Jimmy Durkheim, que decía que las sillas eran como espías, porque están en todos lados. Me fascinó esa idea. Al final, todos nos sentamos todos los días, ya sea para trabajar, comer, transportarnos o ir al baño, es una acción profundamente humana, y yo siempre quise escribir desde ese lugar, desde algo que fuera universal. 

Por eso, tanto las sillas como los demás objetos me parecen el conductor perfecto para transmitir un mensaje que cualquiera pueda entender. Me interesa la magia de lo cotidiano, de esos elementos que están siempre presentes, tanto que dejamos de verlos. Me atrae el recuperar su significado, no olvidarlos, darles un lugar en la narrativa, aunque estén ahí todo el tiempo, silenciosamente.

Has mencionado que la vulnerabilidad es parte esencial de tu trabajo ¿De qué manera se manifiesta esta emoción en tu proceso creativo?

Creo que todo proceso creativo es, por naturaleza, vulnerable. Mostrar lo que hago ya implica una apertura porque te doy la posibilidad de opinar sobre algo que nace de mí. En mi caso, esa vulnerabilidad es aún más frontal, porque hablo abiertamente de mis emociones con la esperanza de que alguien se identifique. 

¿Cómo cambia tu intuición cuando trabajas fuera de tu entorno cotidiano?

Las residencias son un reto porque suelo trabajar con lo que me rodea a diario, pero salir de esa rutina siempre suma. Por ejemplo, en Colombia me encontré con una silla metálica roja, distinta a la típica blanca de domingo en México. Por su forma y materialidad, tuve que replantearme cómo abordarla; al final, como siempre, volví a las sillas. Me gusta cómo lo cotidiano varía según el contexto: el suburbio, el ocio o la rutina existen en todos lados, pero cada cultura les da una forma distinta.

En tu exposición “Ojalá Mañana”, exploraste el concepto de soltar y dejar ir. ¿Qué te inspiró a abordar este tema?

Creo que dejar ir es de las cosas más difíciles que existen. A mí, en lo personal, me cuesta mucho el desapego. Soy muy aprensivo con mis objetos, con las personas, con todo. Por eso, este proyecto empezó, y sigue siendo, un ejercicio personal y emocional para entenderme y entender el mundo. A través de mi trabajo, poco a poco, siento que he empezado a aprender a soltar.

Tu obra ha sido descrita como una forma de poesía visual. ¿Cómo ves la relación entre la literatura y tu trabajo?

Las letras son la base de toda mi obra. No importa si se trata de pintura, escultura, cerámica o cualquier otro formato: siempre hay algo escrito. Para mí, las palabras son el punto de partida. Aun así, en algún momento sentí la necesidad de explorar ambas cosas por separado, no para dividirlas, sino para demostrarme que también podía ser solo escritor o solo pintor. 

Por eso el libro que acabo de publicar fue tan importante para mí: quería comprobar que podía escribir sin depender de lo visual. Por otro lado, ahora también estoy experimentando con la pintura sin texto. No planeo dejar de unir ambas cosas, pero me interesa ver qué sucede cuando les doy espacio por separado.

¿Qué crees que hace que las frases que eliges resuenen de forma tan certera con tantas personas?

Si tuviera una fórmula secreta, sería la honestidad. Nunca intento disfrazar lo que escribo, por eso muchas de mis frases son simples. Creo que lo que hace que la gente conecte es justo esa crudeza, esa forma directa de decir las cosas. Mostrar todo tal cual es siempre ha sido mi punto de partida.

Has mencionado que tu obra busca conectar con las emociones del espectador. ¿Qué tipo de respuesta esperas provocar en quienes interactúan con tus piezas?

Más que ofrecer respuestas, me interesa plantear preguntas. Quisiera que quien ve mi trabajo se cuestione cómo se siente frente a ciertas cosas, más que llegar a una catarsis o conclusión. Vivimos rodeados de estímulos e información, y a veces eso nos entumece emocionalmente. Por eso, mi intención es abrir un diálogo, iniciar una hipótesis emocional más que demostrar una teoría cerrada.

¿De qué manera consideras que tu enfoque artístico ha cambiado o evolucionado desde tus primeras obras hasta las actuales? 

Creo que mi trabajo ha cambiado mucho y muy rápido. Al principio tenía miedo, sobre todo porque no estudié artes plásticas ni tengo formación técnica como pintor. Sentía que lo que hacía debía mantenerse simple, casi para que no se notara que “no sabía pintar”. Con el tiempo me di cuenta de que muchos de los pintores que más admiro tampoco encajan en esa idea clásica de lo que se supone que debe ser un artista. Y entendí que no necesitaba perfección técnica para profundizar en lo visual. Esa evolución en mi obra viene, justamente, de soltar ese miedo y permitirme explorar sin que la falta de formación formal me detuviera.

¿Qué artistas han influido en tu mirada o de quiénes sientes que has aprendido visualmente?

David Hockney es uno de mis artistas favoritos, aunque él sí viene de una formación académica. También Basquiat y Edward Hopper, siempre me sentí más atraído por lo contemporáneo. Tal vez tenga que ver con que no estudié arte formalmente, pero nunca conecté con el barroco ni con corrientes clásicas. 

¿Qué te impulsa actualmente a explorar nuevas direcciones sin alejarte de ese núcleo donde convergen el dibujo y la literatura?

Estoy muy emocionado con la salida del libro, que acaba de llegar a México. Para mí, fue una forma de demostrarme que también puedo escribir sin apoyarme en lo visual y que funciona. Ahora estoy empujando para que llegue a más países; pronto se publicará en Argentina y Colombia, y espero que no sea el único. En cuanto a la pintura, me voy a una residencia de dos meses en Barcelona. Me entusiasma explorar hacia dónde puedo llevar esta nueva etapa y todo lo que quiero experimentar.

Entrevista por: Isabel Flores

Fotos: HOTBOOK

Kalimori: un refugio de inclusión y desarrollo

En el corazón de Malinalco, Kalimori construye alternativas para personas con discapacidad intelectual y trastornos del espectro autista. Con un modelo de inclusión, desarrollo y esperanza, la fundación fue fundada en 2017 por un grupo de padres visionarios, convirtiéndose en un hogar y un centro de aprendizaje para sus 30 beneficiarios actuales

El objetivo de Kalimori es seguir creciendo como un referente de inclusión en México y consolidar un fondo que permita a más familias formar parte de esta inspiradora iniciativa. 

La vida de sus integrantes transcurre en un entorno de cuatro hectáreas que incluye residencias, talleres de preparación laboral y espacios dedicados a actividades productivas, como horticultura, cerámica, cocina y deporte adaptado. Cada día, trabajan en programas hechos a la medida, fomentando habilidades que enriquecen su vida personal y preparándolos para integrarse a la sociedad con confianza. 

Enfoque en la inclusión

Su propósito es integrar a todas las personas en la sociedad, independientemente de sus diferencias, en igualdad de condiciones. La fundación promueve iniciativas como la venta de productos hechos a mano por los residentes, alianzas con empresas que integran su trabajo en cadenas productivas y un fondo de becas que permite a más familias acceder a este modelo de vida transformador. Además, ofrecen experiencias vacacionales y programas diurnos que amplían el alcance de su misión y fortalecen el sentido de pertenencia a la comunidad. 

Cada espacio de Kalimori está pensado para potenciar el talento de quienes lo habitan, demostrando que la accesibilidad es posible si se convierte en acciones concretas que impactan vidas. 

P. kalimori.org 

T. 712 239 2199

Naoshima: Isla de arquitectura, arte y contemplación

La que fuera alguna vez fue una isla de pescadores abandonada, hoy se ha convertido en epicentro de una nueva forma de habitar espacios y paisajes a través del arte y la arquitectura. En el mar interior de Seto, al sur de Japón, se encuentra Naoshima, una isla que ha sido transformada en una propuesta cultural extraordinaria. Rodeada de naturaleza, expone una visión de integración entre paisaje rural y contemplación del arte, la arquitectura y el entorno natural.

Gracias a la acción conjunta de la Fundación Benesse y el arquitecto Tadao Ando, antiguos pueblos pesqueros se transformaron en una de las propuestas culturales más disruptivas del siglo XXI. De esta manera, la arquitectura brutalista de Ando, con muros de concreto liso, ángulos rectos y control absoluto de la luz natural, redefine los códigos del museo tradicional.

Concreto, silencio y geometría de luz

Excavado en una colina para no alterar el paisaje, en el Chichu Art Museum piezas de Claude Monet, James Turrell y Walter De Maria dialogan con la arquitectura de Ando, la luz y el entorno. Sin señalizaciones que distraigan la experiencia, el visitante avanza entre galerías, escaleras y pasillos guiado únicamente por la luz, que cambia a lo largo del día y muestra las obras a cada paso.

En la sala de Turrell uno se convierte en parte del fenómeno lumínico, donde la geometría y el sonido del entorno toman protagonismo. Justo en frente, los Nenúfares de Monet aparecen enmarcados en una sala blanca iluminados con luz solar cenital.

Por otro lado, se encuentra el Benesse House Museum, también obra de Tadao Ando, en el cual las habitaciones de un hotel se integran a salas de exposición. Aquí, los artistas escogieron el espacio para sus obras y, en algunos casos, las realizaron especialmente para el sitio. Piezas de Richard Long, Hiroshi Sugimoto o Yukinori Yanagi se cruzan en pasillos, escaleras y terrazas abiertas al mar. Al exterior, el arte convive con el paisaje: obras como calabazas de Yayoi Kusama, móviles metálicos que giran con el viento de George Rickey y pasajes que llevan a jardines de silencio con esculturas de Niki de Saint Phalle.

Fuera de los museos, el Art House Project lleva el arte contemporáneo a casas antiguas dentro del pueblo de Honmura. Conservando su fachada original, cada vivienda ha sido intervenida por un artista diferente. A su vez, al cruzar el Pabellón Naoshima, yace un pequeño templo reinterpretado por James Turrell: una casa minimalista con vigas de madera diseñada por Tadao Ando aloja una instalación de luz, un cuarto donde el tiempo se mide con agua que gotea sobre una piedra.

Con todos estos atractivos, Naoshima es actualmente un referente del arte y la cultura.

Merike Estna: un arte vivo, abierto y receptivo

Criada en la Estonia post-soviética y con una vida dividida entre Tallin y Ciudad de México, Merike Estna mezcla capas de historia material, emociones personales y una búsqueda constante por borrar las fronteras entre arte y vida. En una conversación sobre cómo la maternidad, la migración y la ecología han transformado su voz artística, Merike Estna comparte una visión donde el color ya no es una decisión intelectual, sino una respuesta instintiva, donde el umbral entre lo íntimo y lo colectivo es su territorio natural. 

Con un enfoque hacia la pintura como cuerpo y proceso, en vez de superficie, su obra que incorpora cerámica, cera, textiles y rituales cotidianos para desdibujar los límites entre arte, diseño, memoria y experiencia.

Habiendo crecido en Estonia, ¿cómo influyó ese entorno en tus primeros encuentros con la creatividad?

Pasé mucho tiempo en la naturaleza cuando era niña, jugando sola en el bosque. Estonia sigue siendo uno de los países más seguros para crecer, y en ese entonces la crianza era aún más libre. También acampaba bastante con mis padres, así que mi infancia estuvo muy ligada a la libertad y al entorno natural. 

Pero también, y esto a veces lo olvido, hay que recordar que Estonia todavía formaba parte de la Unión Soviética. Mucho del entretenimiento disponible era ir a la ópera, al ballet o a exposiciones de arte. No existía algo como Netflix ni la posibilidad de elegir un programa; simplemente no había tanta oferta de entretenimiento. Así que lo que sí existía era la alta cultura y eso formaba parte natural de la vida diaria, sin importar a qué te dedicaras. Definitivamente, eso tuvo una gran influencia en mí.

Divides tu tiempo entre Tallin y Ciudad de México. ¿Cómo ha moldeado tu vida y tu práctica creativa el vivir entre estos dos lugares tan distintos?

Definitivamente, vivir entre dos lugares o lanzarte a un entorno que no es el tuyo y que no siempre resulta cómodo, influye. Constantemente busco impulsarme a salir de lo conocido, tanto en mi práctica como en lo personal. 

Estonia y México son opuestos en muchos sentidos, y por eso resulta muy refrescante dividir mi tiempo entre ambos. Hay muchas cosas hermosas en los dos países y en sus ciudades. Mi práctica artística, claro, se ha visto afectada por eso. Hay una parte que reconozco conscientemente, pero también hay otra más inconsciente, más sutil. México me ha influido mucho, especialmente en la manera en que pinto y los colores que uso, todo ha cambiado conforme paso más tiempo aquí. Se ha ido convirtiendo en una mezcla entre esa cultura nórdica, más distante, y lo cálido y abierto de la mexicana.

Has mencionado que convertirte en madre ha influido profundamente en tu trabajo. ¿Cómo ha cambiado la maternidad la manera en que ves tu arte, e incluso a ti misma?

Creo que lo principal que ocurrió al convertirme en madre fue que empecé a sentirme mucho más conectada con la naturaleza y con el mundo en general. Dejé de percibirme tanto desde lo individual, y también comencé a ver mi cuerpo como parte de la naturaleza, como un vehículo a través del cual suceden cosas cósmicas. Esa ha sido una de las transformaciones más importantes. Y claro, también llegaron cosas más comunes, como aprender a ver el mundo de una forma menos egoísta o individualista. Ha sido una experiencia increíble.

A menudo describes tu trabajo como compuesto por capas de tiempo, memoria personal e historia material. ¿Qué tipo de historias o emociones esperas que las personas descubran en tu obra? 

Desde mi perspectiva, cada obra está cargada de símbolos, cada trazo puede ser una referencia. Pero entiendo que la experiencia varía y cada espectador construye su propia historia en capas. En mi caso, hay un componente conceptual, utilizo los trazos como citas visuales, pero también una narrativa, a veces personal, a veces universal, y muchas veces ambas. Eso es lo que llamo “capas”: distintas formas de entrar a la obra, desde lo histórico hasta lo emocional.

¿Cómo abordas el color en tu práctica artística?

Antes solía abordarlo de una manera más conceptual. Alrededor de 2012, por ejemplo, buscaba cuestionar el estado actual de la pintura utilizando principalmente colores como rosa pálido, azul y amarillo, una combinación que no ha sido tan aceptada dentro de la tradición pictórica. Con el tiempo, eso ha cambiado. Hoy en día, el color en mi trabajo es algo completamente intuitivo. Es una de las partes del proceso que desarrollo sin una idea previa, guiándome más por lo que siento en el momento que por una intención definida.

Tu trabajo a menudo combina cerámica, textiles, cera y pintura tradicional. ¿Qué es lo que te atrae de estos materiales?

Me interesa mucho cómo nos acercamos a la pintura y cómo esta podría formar parte de la vida cotidiana o incluso mantenerse viva, en lugar de ser solo un objeto preciado. A partir de esa idea, he incorporado distintos materiales. Por un lado, gran parte del lenguaje visual que utilizo proviene de las artes decorativas o de oficios tradicionales. Y por otro, me interesa usar materiales de diferentes disciplinas artísticas, como la cerámica o los textiles, y presentarlos como pintura, desdibujando o incluso derribando las fronteras entre distintas prácticas dentro del arte.

¿Cómo ha influido tu relación con la naturaleza y la ecología en tu voz artística?

Bastante, y regreso un poco a la primera pregunta, sobre mi infancia, haber crecido en Estonia, me marcó profundamente. Tengo recuerdos muy vívidos de pasar tiempo con mis abuelas, ambas tenían granjas. Una de ellas vivía sola en una granja completamente autosustentable, recuerdo quedarme con ella. Salíamos caminando con las vacas detrás de nosotras por el bosque, hasta llegar a un claro donde las dejábamos pastar durante el día. En el camino de regreso comíamos fresas silvestres y tomábamos leche fresca. Para mí, como niña, todo eso era simplemente hermoso, natural, mágico. También nadábamos en lagos y hacíamos wild camping, era parte de mi vida cotidiana. Hoy siento que he perdido algo de ese conocimiento con el que crecí. Muchos de mis trabajos hablan justo de eso: la pérdida de esa conexión profunda con la naturaleza.

Al invitar al público a adentrarse en tu obra, borras la línea entre el arte y la vida. ¿Cómo se siente ver a la audiencia habitar tus creaciones?

La verdad, se siente increíble. Considero que las instalaciones o eventos performáticos más exitosos han sido aquellos en los que los espectadores se sienten realmente cómodos, que se integran con la obra, que esta deja de ser un objeto distante para observarse y se vuelve parte de la vida misma. Eso genera algo, no necesariamente algo nuevo, pero sí un momento en el que algo ocurre, un instante de reflexión y eso es algo muy importante.

¿Cómo fue para ti el proceso emocional de crear “Ten Thoughts on Painting”?

Esta serie de obras es bastante personal, porque empecé a trabajar en ella en septiembre, poco después de enterarme de que estaba embarazada. He estado leyendo mucho sobre la historia cultural, sobre artistas y escritoras que fueron madres o estaban por serlo, y sobre las obras que crearon durante ese periodo, así como las conexiones entre la vida y la muerte en ese contexto. Y, claro, si uno ve la historia, se encuentra con que muchas de estas personas creativas y brillantes perdieron la vida, o perdieron a sus bebés durante el parto o por complicaciones relacionadas. Es algo que, con frecuencia, ha sido traumático. 

Un proceso que ha sido íntimo, pero asimismo, lo he abordado desde una mirada de ser una pintora y cómo ha sido históricamente para las mujeres artistas, en especial para quienes han sido madres o han elegido no serlo. Cómo estas decisiones se conectan con su práctica y cómo en ese momento tan existencial como es el nacimiento, la vida y la muerte parecen estar increíblemente cerca la una de la otra.

¿Cómo abordas la superposición de significados en tu obra sin definir una sola interpretación?

Creo que muchas veces sí hay una interpretación concreta para mí, pero no me obsesiona que todo el mundo la entienda de la misma manera. Me interesa dejar espacio para distintas formas de mirar, y eso también se conecta con mi manera de trabajar la pintura, intento que se mantenga viva, abierta y receptiva.

Trabajas con la idea de umbrales, tanto literales como simbólicos, como el canal de parto. ¿Qué te atrae de estos espacios intermedios?

Porque en esos momentos todo es posible. Como mencioné antes, el nacimiento es una metáfora importante para mí, es como una explosión cósmica, algo que aparece de la nada y hay una apertura en eso.

¿Cómo ha influido la experiencia de exhibir internacionalmente en tu comprensión de tu propio trabajo?

Exponer mi trabajo en distintas partes del mundo me ha mostrado cómo cada cultura tiene una percepción distinta, influenciada por sus propios valores y contextos. Esto me ha llevado a entender que las interpretaciones nunca son universales y siempre hay múltiples formas de ver una obra. Además, algunas creaciones mías solo pueden ser comprendidas o aceptadas en ciertos entornos, ya que lo que en una cultura es cotidiano, en otra puede resultar ajeno o incluso inapropiado. 

IG. @merikeestna

Fotos: cortesía de Galería Karen Huber

Romeo Gómez López en ZⓈONAMACO LAB.: reflexión desde la multidisciplinariedad

Romeo Gómez López, egresado de ENPEG “La Esmeralda” y de la École Supérieure d’Art et de Design de Tours, despliega en cada uno de sus proyectos proyectos una reflexión profunda sobre las estructuras sociales y culturales que moldean nuestro entorno. Aquí te contamos sobre la participación de Romeo Gómez López en ZⓈONAMACO LAB.

Su trayectoria

Como cofundador de Salón Silicón, Romeo fomenta espacios de encuentro que impulsan el diálogo y la experimentación, promoviendo el arte como una herramienta para pensar y transformar. Su trabajo ha sido exhibido en importantes instituciones como el Museo Tamayo, MUSAS, ARCO, Museo Cabañas y Museo Anahuacalli, y forma parte de colecciones en México, Europa y Estados Unidos.

Romeo Gómez López en “Extra-Terrestre”

En esta ocasión, su obra, reconocida por cuestionar con sensibilidad los límites del arte contemporáneo, se presenta en “Extra-Terrestre”, de ZⓈONAMACO LAB. y Casa HOTBOOK, un espacio dedicado a la exploración de nuevas perspectivas artísticas.

Aquí, “El gesto infinito” propone una experiencia inmersiva que conecta al espectador con una coreografía de elementos en constante transformación para desafiar percepciones y abrir diálogos sobre la relación entre lo humano y lo mecánico.

Esta instalación es una invitación a recorrer un universo donde la tecnología y la expresión plástica dialogan para redescubrir la relación entre el cuerpo, el movimiento y el espacio a través de una propuesta multidisciplinaria que integra escultura, robótica y performance.

Con “El gesto infinito”, Romeo Gómez López en ZⓈONAMACO LAB. reafirma su lugar como uno de los artistas multidisciplinarios más destacados de la escena contemporánea. Su creación reactiva la experiencia del espectador, transformando el arte en un gesto vivo y perpetuo.

Romeo Gómez López en ZⓈONAMACO LAB.: reflexión desde la multidisciplinariedad - unknown

“Extra-Terrestre” se presentará hasta el 17 de agosto en Casa  HOTBOOK, un espacio íntimo que se convierte en un verdadero laboratorio para la imaginación gracias a su colaboración con ZⓈONAMACO LAB.

D. Monte Líbano 28, Lomas de Chapultepec, CDMX

IG. @romeogomezlopez

Mariana Treviño: la honestidad como brújula

Actriz intuitiva y conectada con sus personajes, su trabajo se mueve con soltura entre la comedia, el drama y los territorios emocionales complejosMariana Treviño reflexiona sobre su evolución artística, la importancia de la intuición en su proceso creativo, y los desafíos que aún sueña enfrentar en la pantalla. En su más reciente proyecto, Stick, la actriz mexicana vuelve a demostrar que la comedia más honesta nace del dolor y la fragilidad humana. 

¿Recuerdas el momento preciso en que supiste que querías dedicar tu vida al medio artístico? 

Cuando estudié danza contemporánea en la Escuela Superior de Música y Danza Carmen Romano fue cuando realmente empecé. Después de clases, me iba todas las tardes a bailar a este exconvento en Monterrey. Estar rodeada de música y expresión corporal, caminando por sus pasillos iluminados de manera especial, me hizo sentir que ese era el camino que debía seguir. Tenía 14 años y, desde entonces, hasta los 18, fue el periodo que definió mi rumbo artístico. 

Cuando miras hacia atrás, ¿qué ha cambiado en tu percepción sobre la actuación?

Me costó entender que la actuación también es una carrera para vivir de ella. Todo se fue dando de forma orgánica, como seguir pistas de la vida. Estudiando Literatura en la UNAM, me crucé con Gerardo Mancebo, un actor que admiraba. Tiempo después, Ana Francis Mor me llamó para cubrir una función suya. Iba a ser un día y se volvió una temporada. Ahí sentí que ese era mi camino.

¿Qué papel ha jugado la intuición a la hora de elegir tus personajes a lo largo de estos años? 

La intuición aparece una vez acepto el personaje, cuando empiezo a descubrir quién es, incluso si al principio no sé bien por qué lo elegí. No hay fórmula, así que todo se revela poco a poco como un gesto, un recuerdo, un corte de pelo. Con Isabel, en Club de cuervos, por ejemplo, en la regadera recordé el look de mi tía Cristina y supe que ese debía ser su estilo; lo propuse y se volvió tan parte del personaje que ya no me dejaron cambiarlo. Así, la intuición se alimenta de lo que percibes y has vivido, y con eso construyes.

La comedia requiere un equilibrio delicado entre ritmo y honestidad emocional. ¿Cómo encuentras ese punto donde la risa conecta con algo más profundo?

La comedia siempre está sobre algo trágico o dramático para quien lo vive. Por eso es fácil que aparezca algo más profundo, porque eso es lo que la nutre. Es una forma por fuera, pero adentro muchas veces hay una herida, colectiva o personal, algo que se ve chistoso porque no encuentra otra forma de expresarse. Es la humanidad en lo incómodo de ser humano, en no saber estar y tratar de descubrirlo.

Desde lo personal, ¿cómo vives la transformación entre la tragedia y la comedia?

Conforme vas trabajando las escenas, los personajes te van llevando a esos momentos donde la vulnerabilidad se hace más evidente o donde tú como actriz llegas a un punto emocional. Siempre trato de hacer una lectura que a mí también me conmueva de quien esté interpretando y tiene que ser algo orgánico. Si el director quiere que en cierto momento se dé algo específico, entonces sí se vuelve más meticuloso, más pensado. Pero si no, simplemente te va llevando.

¿Qué fue lo que te atrapó de Stick cuando leíste por primera vez el guion? 

Todo se dio muy rápido. Me quedé en el casting sin haber leído nada. Tenía que volar y me robaron el pasaporte con la visa y casi pierdo el trabajo porque no tenía cómo viajar. Llegué sin saber bien de qué se trataba el personaje ni la historia, tuve que descubrirlo ahí. Pero lo que me atrajo fue justo eso, que todo fue tan sorpresivo. Y trabajar con Owen Wilson fue un placer. Es un actor muy auténtico, muy diferente, un alma rara. Su comedia es muy humana y verlo trabajar fue una experiencia increíble porque además se mantiene muy genuino en ese medio. 

En la serie, la comedia surge de situaciones cotidianas dentro del mundo del golf. ¿Cómo encontraste el humor en escenas que, a primera vista, podrían parecer serias?

La comedia surge cuando personas de mundos distintos intentan convivir; en ese intento por entenderse, aparece lo cómico, como en la vida real, donde conoces a alguien y piensas “qué personaje”. En la serie pasa eso. Aunque no esté haciendo comedia todo el tiempo, Owen tiene una luz muy particular: su autenticidad y vulnerabilidad hacen que su humor sea profundo y natural. Como actores, aprendemos observando cómo otros se conectan y enfrentan las escenas; la actuación es acercarse una y otra vez hasta que todo encaja y sucede algo real.

¿Cómo es para ti el proceso de contar historias?

Somos un punto de convergencia entre lo material y lo intangible: el cuerpo, las acciones, lo cotidiano, pero también todo eso que no se ve, lo que sentimos, lo que nos atraviesa. Y eso es justo lo que me interesa como actriz, poder darle un lugar a esa complejidad, a esa mezcla entre lo visible y lo invisible. 

Como decía el maestro Quintanilla, no se trata de representar la vida, sino de capturarla en su momento de representación. Me encanta cómo la cámara tiene esa capacidad de entrar en la intimidad, de revelar esos momentos mínimos que suceden aunque nadie los esté viendo, pero que son profundamente humanos. Esos gestos que, cuando logras capturarlos, conectan con otros. 

Recuerdo que una de las primeras veces que sentí esa potencia del cine fue viendo Filadelfia, con Tom Hanks. Sentí que su actuación abrió una conciencia colectiva; salimos del cine distintos. Y eso es lo que me conmueve de contar historias: poder generar esa transformación.

Al interpretar distintos personajes, ¿te ha pasado que descubres algo de ti misma que no habías notado? 

Sí, porque finalmente trabajas con tus propios contenidos y con tu alma. Lo que seas capaz de expresar, o no, y conectar con algo verdadero en ti. Pienso que todos los personajes que te toca hacer son parte de una verdad que uno tiene. Por eso te buscan, por eso quieren que tú les des voz. Finalmente, siempre eres tú interpretando ese otro ser a través de ti. Y claro que es una transformación. Cuando uno se conecta con la experiencia del otro, también tú te transformas, transformas tu visión. 

¿Consideras que, al terminar un proyecto, algo de ese personaje o experiencia se queda impregnado en alguna capa de tu personalidad?

Te preguntas “¿Qué pasa con mi ser? ¿Cómo recibe esa información y cómo se queda ahí?”, y sí, creo que uno debe cuestionarse eso. Por eso pienso que es sano tratar de no aferrarse a los personajes que uno ha hecho. A veces piensas que ya los dejaste atrás y, de pronto, vuelven, como Isabel, que reaparece con nuevas generaciones. Entonces te das cuenta: hay personajes y proyectos que simplemente se quedan contigo. 

Cuando estábamos hablando de los papeles con los que se te suele vincular, ¿consideras que hay alguno que se ha convertido en un paradigma para ti? 

Sí, a veces te encasillan en ciertos papeles, pero muchos actores soñamos con seguir explorando. La comedia, por ejemplo, nace de lo trágico cotidiano, de esa fragilidad e inseguridad que todos sentimos. Y al darte cuenta de lo cerca que están los géneros, quieres probar más. Hoy, el drama incluye muchos tonos, como en Club de cuervos o en Stick, donde hay comedia, pero también momentos conmovedores. Me encanta habitar ese espacio, aunque aún no he hecho un drama puro, y me encantaría hacerlo cuando llegue el momento.

Más allá de la comedia, ¿qué aspecto descubriste en tu personaje en Stick que te permitió conectar de manera más profunda?

Aunque no tengo hijos, interpretar madres me ha permitido explorar un arquetipo universal y emocionalmente complejo. Me atrae esa figura que, queriendo hacer lo mejor, puede equivocarse y afectar profundamente a sus hijos. En Stick conecté con esa vulnerabilidad, con la incertidumbre de no saber cómo acompañar emocionalmente, y con la incomunicación que a veces surge incluso desde el amor. Todo eso lo vuelve un terreno fascinante para explorar.

¿Qué te aporta trabajar en proyectos que cruzan fronteras y culturas?

Es muy gratificante ver que, aunque el arte es el mismo en todos lados, las costumbres varían. Los gremios son los mismos y las personas hacen lo mismo, pero siempre hay diferencias culturales que enriquecen la experiencia. El trabajo que realizamos es siempre algo que viene de nuestra esencia y para seguir generando algo vivo debemos nutrirnos constantemente. Observar y aprender de esos nuevos contextos y personas es lo que permite seguir creando desde un lugar auténtico y verdadero.

El humor en Stick también se apoya mucho en la interacción entre personajes. ¿Cómo trabajaste esa química con el elenco? 

La química se construyó dentro y fuera del set, compartiendo momentos que nos ayudaron a conocernos mejor. Owen, además de actor, fue un productor muy presente, siempre pendiente de cómo estábamos, y Jason Keller, el creador, también fue cercano y nos dio mucha retroalimentación. La relación entre elenco y equipo fue muy fluida, sin jerarquías marcadas, lo que hizo todo más ameno. Trabajamos con diferentes directores por episodio, como John Andrew, David Dobkin o Valerie Faris, lo que hizo el proceso muy dinámico, con estilos distintos y un ritmo acelerado. A pesar de la rapidez, fue un rodaje muy disfrutable.

Si pensaras en el próximo papel que sueñas interpretar, ¿qué características tendría para desafiarte de una forma que aún no has explorado?

No suelo elegir papeles demasiado oscuros, no por prejuicio, sino porque no siento la necesidad de generar esas emociones en mí. Aun así, me interesa explorar los claroscuros humanos, el conflicto, las decisiones equivocadas, la inconsciencia. Ese drama alimenta nuestras historias. Estoy abierta a papeles que me desafíen, siempre que sienta que tengo dentro de mí lo necesario para darles voz con honestidad.

Entrevista por: Isabel Flores

Fotos: cortesía de Guillermo Khalo

MUSA: un refugio ecológico 

Nacido de la visión de Andrés Saavedra y Tara Medina, MUSA propone una forma de vivir y viajar donde la naturaleza no solo se contempla, sino que se habita, integrando a cada visitante en una experiencia de vida que evoluciona con el entorno. Concebido como una comunidad creativa, el espacio combina áreas residenciales, hotelería boutique y propuestas de bienestar con un enfoque consciente en el diseño, sustentabilidad y conexión humana en armonía con el entorno. 

Hotelito

Cuenta con un hotel boutique de 13 habitaciones frente al mar, diseñado bajo los principios de mínima intervención y respeto absoluto por la naturaleza. Parte de la red de Design Hotels, la arquitectura moderna y minimalista utiliza materiales locales, como madera tropical, piedra y tejidos artesanales, creando espacios donde cada textura remite al entorno que lo rodea. Hotelito se aleja del exceso para habitar sutilmente, con espacios abiertos, tranquilidad y una sensación de tiempo detenido.

Casa MUSA y los Hideaways

Además del hotel, el proyecto ofrece Casa MUSA, un refugio frente al mar pensado para alojar hasta 24 personas, con alberca de agua salada, un “palapa bar” y suites inspiradas en el estilo safari. Por otro lado, distribuidos alrededor de biopools y la flora tropical.

Por otra parte, los Hideaways son 35 residencias diseñadas bajo los mismos principios de sustentabilidad. Cada uno con acabados artesanales, sistemas de captación de agua, paneles solares y jardines privados.

Un compromiso con el entorno

Desde su origen, MUSA integra la sustentabilidad como base del proyecto, con una infraestructura diseñada para minimizar el impacto ambiental a través de programas de manejo de residuos, compostaje, reciclaje de aguas grises, energía solar y regeneración de suelos mediante prácticas de permacultura. 

P. https://www.stayatmusa.mx/

IG. @stayatmusa

La estética brutalista de Ludwig Godefroy 

Bajo una lógica emocional y estructural, Ludwig Godefroy transforma la materia sólida en belleza, explorando el muro como símbolo cultural de introspección, permanencia y resistencia. Desde que fundó su estudio en la Ciudad de México en 2011, el arquitecto francés ha construido una narrativa atemporal. Su obra surge de una conexión entre dos mundos aparentemente inconexos, la Normandía de su infancia y el México que eligió como hogar. 

Materia, memoria y permanencia

Godefroy reinterpreta la arquitectura vernácula bajo una óptica contemporánea, explorando la “pátina del tiempo” como un recurso conceptual y físico, término que hace referencia a los cambios que el paso de los años deja sobre los materiales, el desgaste natural, las marcas, la oxidación o el deslavado. En su visión, en vez de deteriorar, el tiempo enriquece y da profundidad. Por eso, sus edificios están pensados para habitar espacios minimalistas privilegiando el muro, la sombra y el vacío. El uso de materiales como el concreto, la piedra y la madera se manifiestan como vehículos de memoria en su trabajo. 

Ludwig ha encontrado que los búnkers de Normandía, tierra de su infancia, y las pirámides prehispánicas de México, país que eligió como hogar, comparten una filiación arquitectónica que ha marcado profundamente su obra. Aunque distantes en origen y significado, ambas estructuras revelan una misma contundencia formal: la solidez del muro, la ausencia de ornamento, la vocación introspectiva y el peso del tiempo. Sus proyectos, construidos desde vínculos emocionales, resonancias visuales y observaciones del entorno, adquieren una dimensión que trasciende la lógica y se adentra en lo simbólico. 

Una manera distinta de habitar

A través de espacios introspectivos, sin ventanas abiertas al exterior, pero con patios que vinculan el cielo con la tierra, Ludwig Godefroy invita a replantear el consumo, la relación con el paisaje y los rituales cotidianos. Su trabajo se apoya en la limpieza estructural y la experiencia sensorial. Desde casas de descanso hasta capillas o espacios públicos, su portafolio se caracteriza por una coherencia radical. 

Conoce más de sus proyectos a través de los siguientes enlaces:

P. http://www.ludwiggodefroy.com/

IG. @ludwiggodefroy

Todo lo que sabemos de Dune: Part 3

La saga de Dune, dirigida por Denis Villeneuve, continúa consolidándose como una de las franquicias más ambiciosas y visualmente impactantes del cine contemporáneo. La tercera entrega, titulada Dune: Part 3, está programada para su estreno en cines el 18 de diciembre de 2026. Basada en Dune Messiah, el segundo libro de la serie escrita por Frank Herbert, esta película promete cerrar un capítulo fundamental en la historia del universo de Dune

Desde su estreno en 2021, la primera parte de Dune revolucionó el cine de ciencia ficción, lo que impulsó a Denis Villeneuve como un director de alto calibre y a la saga como un fenómeno mundial. La segunda parte (2023) continuó esa tendencia, al recaudar más de 1,120 millones de dólares a nivel global, según Deadline, con éxito tanto en taquilla como en el reconocimiento de la crítica y los fans. La alta calidad visual, los efectos especiales y la fidelidad a la narrativa original convirtieron a Dune en una de las producciones más esperadas de los últimos años y, sin duda, mantienen en expectativa a los seguidores para la culminación de la saga en 2026.

Por supuesto, la fama de Villeneuve tras Dune no se limita únicamente a su universo, ya que acaba de ser anunciado como el director de la próxima película de James Bond producida por Amazon MGM Studios, lo que ratifica su estatus como uno de los realizadores más influyentes de Hollywood.

¿De qué trata Dune: Part 3?
La tercera entrega se ambienta 12 años después de los sucesos de la segunda película. La historia sigue a Paul Atreides (Timothée Chalamet), quien ha llegado a ser emperador y ahora debe hacer frente a amenazas internas y externas que ponen en riesgo su liderazgo y su planeta. Además, Paul también verá crecer su linaje familiar, ya que tendrá hijos con Chani (Zendaya): los mellizos Leto II (Nakoa-Wolf Momoa) y Ghanima (Ida Brooke), nacidos tras los eventos de Part Two.

Según Collider, Dune: Part 3 será el cierre del arco narrativo de Paul que llevará su historia a un desenlace que muchos seguidores esperan con gran expectativa. La película promete explorar nuevas facetas de su carácter, su liderazgo y la lucha por mantener la visión y el equilibrio en un universo lleno de enfrentamientos y conspiraciones.

¿Quién está detrás de Dune: Part 3?
Denis Villeneuve continúa siendo el principal impulsor del proyecto, en estrecha colaboración con Legendary Entertainment y Warner Bros. para dar vida a la serie de películas. El director coescribió los guiones junto a Jon Spaihts, quien también fue responsable de los guiones de las dos anteriores. En declaraciones a Variety, Villeneuve aclaró que Dune: Part 3 no tiene la intención de cerrar una trilogía en el sentido convencional, sino que busca ofrecer algo diferente con una identidad propia, en la línea de una adaptación más libre y enriquecida del segundo libro.

¿Quiénes forman parte del elenco?
Se espera que gran parte del elenco principal vuelva para esta última entrega. Timothée Chalamet, Zendaya, Rebecca Ferguson y Florence Pugh repetirán sus roles como Paul Atreides, Chani, Lady Jessica y la Princesa Irulan. Jason Momoa, quien participó en la primera película, regresará como Duncan Idaho, tras su ausencia en Part Two.

Novedades en el cast incluyen a Robert Pattinson, quien está en conversaciones para interpretar a Scytale, el villano de esta parte de la serie. Además, Nakoa-Wolf Momoa (hijo de Jason Momoa) y la actriz Ida Brooke, conocida por su trabajo en Silo y The Primrose Railway Children, interpretarán a los gemelos Leto II y Ghanima, respectivamente.

En definitiva, Dune: Part 3 está llamada a ser otro hito en la cinematografía de ciencia ficción, lo que culminará una saga que ha hecho historia y que, sin duda, marcará el rumbo del género por muchos años más. Los seguidores del universo de Arrakis esperan que Villeneuve cierre con maestría una historia que combina lo épico, lo filosófico y lo visual en una obra maestra que seguirá inspirando a generaciones. La espera está casi por terminar y todo indica que Dune: Part 3 será una conclusión épica, que aliviará las expectativas de millones de fans y consolidará aún más el legado de esta saga en la historia del cine de ciencia ficción. Sin duda, 2026 será un año crucial para los amantes de la narrativa futurista y los mundos imaginados por Frank Herbert, ahora llevados a la pantalla con toda la grandeza que merecen.

Ale de la Puente en ZⓈONAMACO LAB.: una invitación a reconectar con el misterio

ZⓈONAMACO LAB. llega a Casa HOTBOOK con una propuesta que expande los límites del arte y la percepción. Bajo el nombre “EXTRA-TERRESTRE”, este laboratorio invita a experimentar con ideas fuera de lo ordinario: materiales, formas de pensar, procesos creativos y conexiones inesperadas entre disciplinas, un espacio vivo para imaginar lo que no hemos visto todavía. ¡Visita la exposición de Ale de la Puente en ZⓈONAMACO LAB.!

Entre las propuestas se encuentra la instalación de Ale de la Puente, artista mexicana cuya obra ha crecido en la intersección entre ciencia, filosofía y arte. Su formación en diseño industrial, orfebrería, navegación, astronomía y física da forma a una práctica profundamente interdisciplinaria. A lo largo de su carrera ha colaborado con instituciones como el Instituto de Astronomía (UNAM), el CERN, Roscosmos y el Schmidt Ocean Institute, en proyectos donde conviven científicos, carpinteros, poetas y músicos. 

Su trabajo es una invitación constante a reconectar con el misterio, desde una mirada tan precisa como poética, a través de diversos medios (esculturas, mecanismos, sonido, pintura y cine), la exploración fenómenos naturales desde una mirada simbólica y profundamente humana

Ale de la Puente en ZⓈONAMACO LAB.: una invitación a reconectar con el misterio - ale-de-la-puente-2

Ale de la Puente en ZⓈONAMACO LAB. propone una experiencia que nos lleva a cuestionar lo conocido: el cielo, el vacío, el tiempo, la materia. Su instalación en “Extra-Terrestre” no da respuestas, pero abre posibilidades. La instalación continúa su diálogo entre arte, ciencia y filosofía. Su obra, siempre inquieta por entender el universo desde lo simbólico, convierte este espacio en una pausa para mirar lo invisible y repensar nuestra relación con lo que no comprendemos del todo.

Ale de la Puente en ZⓈONAMACO LAB.: una invitación a reconectar con el misterio - ale-de-la-puente-prensa-fotos002-5

Acepta esta invitación para rendirse ante el misterio y visítanos del 11 de julio al 17 de agosto de 2025, en Casa HOTBOOK.

D. Monte Líbano 280, Lomas de Chapultepec, CDMX

IG. @aledelapuente

Julia Carrillo en ZⓈONAMACO LAB.: un viaje al límite de la luz

Con una formación académica en ciencias exactas y artes visuales, además de estudios en la School of Visual Arts de Nueva York, Julia Carrillo es una artista multidisciplinaria que constantemente explora los límites de la percepción, construyendo artefactos que cuestionan nuestra experiencia del espacio, la luz y el tiempo; y su exposición en ZⓈONAMACO LAB. no es la excepción.

Su trayectoria

El trabajo de Julia Carrillo parte de cuestionamientos sobre la percepción y las herramientas de conocimiento, con propuestas que amplían nuestras capacidades cognitivas: esculturas cinéticas, instalaciones ópticas, fotografías, performances e incluso estructuras arquitectónicas efímeras.

Impulsada por su interés científico, ha desarrollado proyectos que invitan a la inmersión sensorial y a la reflexión sobre dualidades que generan paisajes interiores a través del movimiento y el ritmo del entorno.

Ha sido beneficiaria de programas en el ISTA (Austria), el MMCA (Corea), el FONCA/UNAM y el CNA. Su obra ha sido exhibida en México, Estados Unidos, Europa, Asia y Sudamérica, y forma parte de colecciones como el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO) y Universum, Museo de Ciencias de la UNAM.

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Fotos: cortesía

Julia Carrillo en ZⓈONAMACO LAB.

La artista es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y colabora activamente con el Instituto de Astronomía de la UNAM, por lo que su participación en “Extra-Terrestre”, la exposición presentada en ZⓈONAMACO LAB. en Casa HOTBOOK, revela en gran medida esa pasión por la exploración de las dualidades y los límites de la luz.

Julia Carrillo en ZⓈONAMACO LAB.: un viaje al límite de la luz - julia-carrillo-1-1
Fotos: cortesía

Con “Antes del cenit”, serie de esculturas e instalaciones, Carrillo crea una coreografía de luz, cristal y geometría interactiva que sitúa al espectador justo en el umbral de un instante suspendido, que es el momento previo al cenit. A través de piezas colgantes e interactivas que refractan, multiplican o descomponen la luz, genera una experiencia hipnótica donde el tiempo y el espacio parecen detenerse. Una invitación a contemplar lo invisible y lo inestable, eso que muchas veces pasa desapercibido ante nuestros ojos, pero que siempre está presente.

¡Te esperamos este verano en Casa HOTBOOK!

IG. @juliacarrilloescalera

Descubre la versatilidad de St-Germain

París, con su historia cargada de arte, gastronomía y cultura, también es cuna de algunas de las propuestas más sofisticadas en el mundo de la mixología. Entre ellas, destaca St-Germain: un licor francés hecho a base de flor de saúco silvestre que ha conquistado paladares por su capacidad de transformar lo clásico en una experiencia completamente nueva.

Aunque el St-Germain Spritz es su carta más reconocida (ligero, aromático, refrescante), lo que pocos saben es que detrás de este coctel hay un proceso artesanal excepcional. Desde su capacidad de adaptación en distintas ocasiones hasta su elegancia visual, se ha convertido en un símbolo de sofisticación contemporánea.

Todo comienza con la flor de saúco: una especie silvestre que no se cultiva, se encuentra. Florece solo por unas semanas al año en los Alpes franceses y es recolectada a mano. Esta temporalidad convierte cada botella en una pieza irrepetible, marcada por el azar y la naturaleza. A esta base se le suma un brandy elaborado exclusivamente en Cognac, aportando complejidad y profundidad al perfil del licor.

St-Germain no solo destaca por su sabor: también por su filosofía. Aunque fue creado en 2007, su narrativa está profundamente ligada al espíritu creativo que define a París desde hace décadas. Así como los artistas encontraron refugio en esta ciudad durante los años treinta, St-Germain se posiciona como un espacio libre dentro de la coctelería: una invitación a experimentar y romper con lo establecido.

La revolución del Spritz

Franck Dedieu, embajador de la marca, lo explica con claridad: “Fue el primer licor creado para coctelería. Puedes tomarlo solo, claro, pero su magia está en cómo se mezcla”. A inicios de los 2000, la coctelería comenzó a evolucionar con ingredientes naturales, guarniciones refinadas y nuevas fórmulas; sin embargo, el spritz encontró en St-Germain una reinvención inesperada: más floral, más fresco, más francés.

Hoy, el St-Germain Spritz no es solo una bebida; es una declaración de estilo. Un coctel que fluye con elegancia entre brunches, aperitivos o una buena sobremesa.

Por eso, no sorprende que Sophie Turner sea imagen global de la marca. Ícono contemporáneo, su presencia refleja el espíritu de St-Germain: vibrante, versátil, sofisticado.

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Foto: @stgermaindrinks

Los HOT spots imperdibles de París según Franck Dedieu:

  • Bonjour Jacob: café de autor para comenzar el día.
  • Les Deux Magots: tradición bohemia para un aperitivo.
  • Mandarin Oriental Lutetia: almuerzos con clase.
  • Bar Nouveau: cócteles que sorprenden.
  • Danico: para cerrar la noche con elegancia y calma.

Santiago Gómez en ZⓈONAMACO LAB.: más allá de la percepción

Santiago Gómez es un artista e investigador colombiano con sede en la Ciudad de México. Con una formación académica en Filosofía y Artes Visuales, su trabajo oscila entre la escultura, el arte digital y la reflexión crítica sobre la cultura del dato y la percepción, a través de la creación de objetos híbridos y protocolos ficcionales, como los que podemos ver de cerca en su exposición dentro de ZⓈONAMACO LAB. en Casa HOTBOOK.

El camino de Santiago Gómez

Formó parte de la generación 2019 del programa SOMA. En 2020, obtuvo mención honorífica en la Maestría en Artes Visuales de la UNAM. Su obra ha sido exhibida en instituciones y plataformas de arte en México, Colombia, Grecia e Italia. Es cofundador del colectivo CROMA y ha sido residente de proyectos como Cobertizo y Zona 6.

Su serie más reconocida, “Impresiones de la Materia (mundo espejo)“, consiste en marmolado sobre páginas antiguas de estadísticas científicas, expuestas en acrílico espejado con efecto humo. Una propuesta que visualiza cómo la cultura de la data se materializa y desafía al espectador a contemplar la información como algo más sensorial.

Santiago Gómez en ZⓈONAMACO LAB.

A través de medios como la escultura, el marmolado sobre papel, la instalación y los dispositivos ópticos, Gómez construye experiencias visuales que invitan a ver más allá de lo evidente. Como parte de la selección curada por Marcela Chao para la exposición “Extra-Terrestre” en Casa Hotbook, el artista ha aportado una pieza  concebida como extensión de su investigación sobre la intersección entre ciencia, estética y cognición.

Su obra dialoga con la infraestructura emocional del espacio, estableciendo puentes entre el pensamiento digital y lo corpóreo dentro de un discurso visual que cuestiona los límites de la representación. Construida a partir de papeles de archivo intervenidos con técnicas de marmolado, encapsulados en estructuras acrílicas y espejadas que distorsionan la mirada del espectador.

IG. @santiago_gomezch

Libros del mes: los libros distópicos que no puedes dejar de leer

En un mundo donde la realidad muchas veces supera la ficción, la literatura nos ofrece una mirada profunda y reflexiva sobre futuros posibles, escenarios de pérdida, resistencia y transformación. La edición de este mes de “Recomendaciones Libros” llega con una selección especial de obras distópicas que nos invitan a cuestionar nuestro presente y a imaginar los caminos que podrían llevarnos a un mañana diferente. Desde epidemias que aniquilan la visión de la humanidad, hasta sociedades en las que el control y la opresión se vuelven norma, estos títulos son un ejercicio de reflexión y alerta. Prepárate para explorar historias que desafían la moral, la libertad y la esperanza en un mundo en constante cambio. A continuación, te presentamos las obras que no solo entretienen, sino que también nos enseñan a valorar y proteger los derechos y libertades que tanto costó ganar.

1. Ensayo Sobre la Ceguera (José Saramago)
Una epidemia inexplicada de ceguera blanca se extiende rápidamente en una ciudad, sumiendo a los afectados en un caos total. Sin autoridad clara y sin recursos, un grupo de personas atrapadas en un asilo improvisado intenta sobrevivir y mantener su humanidad, revelando las facetas más oscuras y brillantes de la condición humana en tiempos de crisis.

2. The Children of Men (PD James)
En un futuro distópico donde la humanidad ha perdido la capacidad de procrear, la sociedad se desmorona. Un exactivista es reclutado para proteger a una mujer embarazada, símbolo de esperanza, y escapar de un mundo brutal y desilusionado. La novela explora la pérdida de esperanza y la posibilidad de redención en un contexto de colapso social.

3. The Man in the High Castle (Philip K. Dick)
Alternativa a la historia: tras la victoria de las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos está dividido entre Japón y Alemania. La novela examina las vidas de personajes que enfrentan la opresión y las realidades paralelas, y cuestiona la naturaleza de la realidad y la libertad bajo regímenes totalitarios.

4. Station Eleven (Emily St. John Mandel)
Tras una pandemia mortal que acaba con casi toda la humanidad, un grupo de artistas y sobrevivientes busca mantener la cultura y la humanidad viva en un mundo postapocalíptico. La historia se entrelaza con el pasado y el presente, centrada en una actriz que recuerda una serie de cómics y su relación con un actor obsesionado con un músico desaparecido.

5. Animal Farm (George Orwell)
En una granja, los animales se rebelan contra sus explotadores humanos, pero la ilusión de igualdad se corrompe a medida que los líderes se vuelven tan opresores como los humanos. La fábula simboliza la corrupción del poder y el ciclo de opresión en los sistemas totalitarios.

6. The Giver (Lois Lowry)
En una sociedad aparentemente perfecta, un joven llamado Jonas es seleccionado para recibir recuerdos del pasado, incluyendo dolor y belleza. A medida que descubre la verdadera naturaleza de su mundo, enfrenta un dilema entre aceptar la conformidad o buscar la libertad y el conocimiento.

7. Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)
En un futuro donde los libros están prohibidos y son quemados, un bombero que destruye libros empieza a cuestionar la sociedad y su destino. La novela trata sobre la censura, la pérdida de la libertad intelectual y la importancia del pensamiento crítico.

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8. The Handmaid’s Tale (Margaret Atwood)
En una teocracia opresiva llamada Gilead, las mujeres son reducidas a roles específicos, y una de ellas, la criada Offred, lucha por recuperar su autonomía. La historia refleja los peligros de extremismos y la pérdida de derechos, en un mundo que sirve de advertencia.

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9. Brave New World (Aldous Huxley)
En un futuro distópico, la humanidad vive bajo un control total mediante el condicionamiento y el placer superficial. La novela cuestiona la pérdida de la individualidad y los costos de una sociedad tecnocrática basada en el hedonismo.

10. 1984 (George Orwell)
Un régimen totalitario controla todos los aspectos de la vida, vigilando constantemente a sus ciudadanos. Winston, el protagonista, lucha por mantener su libertad y su pensamiento propio en un mundo donde “el Gran Hermano” todo lo ve, simbolizando la vigilancia absoluta y la represión de la verdad.

Hotspots taqueros by Tequila Patrón

Dos íconos de la cultura mexicana —el taco y el tequila— se unen para dar paso a una celebración de sabor, tradición y pasión: una auténtica ruta gastronómica que recorrerá cinco de las taquerías más emblemáticas de la CDMX, que la han convertido en la Meca del taco, pero al estilo de Tequila Patrón. Es decir, con un brindis hecho con intención.

La firma tequilera honrará lo mejor de ser mexicanos con algo tan nuestro como la taquería, que por generaciones se ha consolidado como un lugar feliz: ese plan que siempre se antoja, sin importar la hora o el día. 

Con esto en mente, desde el mes pasado, la firma ha dado inicio a una serie de experiencias orgullosamente mexicanas que celebran lo mejor de nuestra cultura: el taco y el tequila. Esta ruta sensorial ha ido tomando fuerza, y tendrá su momento cumbre el próximo 24 de julio, con una serie de dinámicas limitadas, pop-ups y takeovers únicos con el sello de Tequila Patrón que recorrerán la ciudad para elevar esta tradición como nunca antes.

Cada parada será una invitación a redescubrir el ritual del taco acompañado por lo mejor del tequila artesanal, con una curaduría especial de cócteles insignia, diseñados para complementar los sabores de cada taquería.

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Desde clásicos como el Patrón Margarita hasta creaciones exclusivas para la ruta, esta experiencia será un festín multisensorial donde el maridaje entre gastronomía callejera y alta coctelería será el verdadero protagonista.Estos hotspots se distinguen por su propuesta única: desde un toque gourmet y sabores del norte hasta alma tradicional. Pero todos comparten una misma verdad: lo auténtico se sirve en dos tiempos —con un taco bien hecho y con un Tequila Patrón bien servido.

Tacos del Valle

Incluida en la prestigiosa Guía Michelin, esta taquería se ha convertido en parada obligada para los amantes del taco bien hecho. Su menú rinde homenaje a los clásicos de la gastronomía callejera y uno de los imperdibles es su taco campechano, preparado con chorizo y suadero, servido en una tortilla recién hecha.

Av. Alvaro Obregón 130, Roma Norte

@tacosdelvalle

Chetito Roma

Este spot reinterpreta los antojos taqueros con combinaciones audaces que van desde carnitas con pulpo hasta tinga vegana. Al igual que un buen tequila, es ideal para compartir con amigos gracias a su ambiente festivo y su diseño colorido, lleno de energía y nostalgia. Y sumándose a las razones para celebrar, Chetito se encuentra estrenando sucursal de la mano de Tequila Patrón, llevando su sabor y espíritu a una nueva ubicación donde el taco y el tequila siguen siendo protagonistas..

Guanajuato 239, Roma Norte

@chetitomx

Cariñito

Además de estar dentro de las recomendaciones Michelin, este tesoro culinario —como Tequila Patrón— celebra la autenticidad y la innovación. Aunque mantiene el formato clásico de una taquería donde “se come de pie”, su menú sorprende al mezclar ingredientes mexicanos con sabores del sudeste asiático. El taco de panceta con curry rojo tailandés y encurtidos caseros es una de sus joyas.

Guanajuato 53, Roma Norte

@carinito.tacos

Los Caramelos

Una opción ideal para los amantes de los sabores del norte. Aquí encontrarás tortillas de harina hechas a mano, cortes premium y el toque inconfundible del asador, pero sobre todo, vivirás la inigualable experiencia de una taquería callejera regia, que solo mejora con un buen trago de tequila.

Av. Michoacán 93, Condesa

@taquerialoscaramelos

Barbacoa Gonzalitos

Con una cocción a leña de mezquite y recetas familiares estos especialistas en tacos de barbacoa de res, jugosa y perfectamente sazonada, y acompañada de salsas caseras tiene más que merecido su puesto dentro de la Guía Michelin.

Colima 76, Roma Norte

@barbacoagonzalitos

Hotspots taqueros by Tequila Patrón - dsc00294

Sé parte de esta fiesta de pasión por los sabores y brinda en cada parada con Tequila Patrón, solo sigue las pistas por la ciudad y los carteles que te marcarán el camino.  Podrás ubicarlos fácilmente en el MAPA virtual.

Julien Lombardi en ZⓈONAMACO LAB.: explorando universos a través del arte y la antropología 

Julien Lombardi es un artista visual y antropólogo francés cuya vida y obra reflejan una profunda exploración de territorios, cultura y memoria. Radicado entre Marsella y la Ciudad de México, Lombardi combina su formación en antropología con su pasión por la fotografía, video e instalación, creando un legado artístico que ha trascendido fronteras. ¡Te contamos sobre su exposición en ZⓈONAMACO LAB.!

Trayectoria de Julien Lombardi

Su trabajo se sitúa en la frontera entre la imagen documental y la especulación visual, donde invita al espectador a cuestionar conceptos de identidad, historia y tecnología. Lombardi ha sido reconocido internacionalmente, con exposiciones en instituciones como el CNAP y la Bibliothèque Nationale de France. Ha recibido premios como el Prix Photo Sciences y el Kaunas Photo Award, además de publicarse en medios como Time, Le Monde y Der Spiegel.

Inspirado por su formación en antropología, Lombardi aborda la fotografía y el medio visual como herramientas de investigación y reflexión social. Sus proyectos no son testimonios, sino ficciones abiertas que invitan a imaginar pasados, presentes y futuros posibles. A través de su obra, invita a cuestionar la forma en que construimos recuerdos y narramos historias, poniendo el foco en la sensibilidad y la reflexión en cada imagen.

Julien Lombardi en ZⓈONAMACO LAB. este verano

En “Extra-Terrestre”, la exposición presentada en ZⓈONAMACO LAB. en Casa HOTBOOK, su trabajo se revela en obras ubicadas en la galería de la planta baja y en una instalación impactante en la escalera. Este espacio de experimentación, que busca explorar nuevos universos, ofrece una mirada privilegiada a su visión artística y metodológica.

La participación de Julien Lombardi en ZⓈONAMACO LAB. reafirma su lugar como uno de los artistas más innovadores en el cruce entre arte, ciencia y antropología. Sin duda, su obra invita a todos a viajar a diferentes universos, donde el arte y la reflexión se fusionan para ofrecer nuevas perspectivas sobre nuestro mundo.

IG. @julien_lombardi

AZULIK inaugura Oceanik Gym, su nuevo espacio de bienestar frente al mar en Tulum

El nuevo gimnasio de AZULIK propone una forma integral de entrenar: vista al mar, diseño orgánico y un enfoque que combina ejercicio funcional, nutrición y conexión. ¡Te contamos todo sobre Oceanik Gym!

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Foto: cortesía

Oceanik Gym, un espacio diseñado para integrar el movimiento físico con el bienestar personal y la naturaleza. Diseñado por Roth Architecture y ubicado frente al mar, el nuevo gimnasio abre sus puertas con una propuesta única: ofrecer fuerza, movilidad, nutrición y relajación en un mismo lugar.

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Foto: cortesía

Oceanik Gym cuenta con un muro de escalada, áreas para entrenamiento funcional y de fuerza, y un roof a siete metros del suelo con vista directa al mar, perfecto para clases de estiramiento, yoga o meditación.

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Foto: cortesía

El espacio también integra un café wellness con un menú de proteínas naturales, superfoods, smoothies y frutas frescas de productores locales. Cada platillo está diseñado para acompañar el entrenamiento con una alimentación sencilla y nutritiva.

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Foto: cortesía

Además de sus instalaciones, Oceanik Gym ofrece un horario semanal con clases como sculpt flow, sunset strength, climbing y street workout, disponibles bajo reserva. Para quienes buscan una experiencia más completa, existen pases diarios, semanales o integrales, como el Wellness Day, el Vitality Pass o el Harmony Balance, que incluyen acceso al spa, beach club, clases y menús diseñados para apoyar el bienestar físico y mental.

Sin embargo, cabe mencionar que, a través de membresías mensuales o pases individuales, Oceanic Gym también está disponible para quienes no se hospedan en AZULIK.

AZULIK inaugura Oceanik Gym, su nuevo espacio de bienestar frente al mar en Tulum - dsc00353
Foto: cortesía

D. Carretera Tulum – Punta Allen, km 5 Zona Hotelera, 77780, Tulum, Quintana Roo, México

T. 01 985 146-6297

P. www.AZULIK.com

IG. @AZULIK

BOU Medellín: una nueva mirada a la cocina cotidiana

En una calle tranquila de la Roma, muy cerca de la Cibeles, BOU Medellín abre sus puertas con una propuesta que gira en torno a la comida. En este HOT spot, los sabores se volverán memorables, los ingredientes son reflejo de la calidad y el pan sigue siendo el tema de conversación.

Esta nueva sede no busca ser una réplica de la pasada; ahora es un nuevo lugar con un nuevo menú. Conserva la calidez, la belleza en el diseño y la hospitalidad relajada que definen a BOU, pero propone un menú memorable. Desde la primera hora, los desayunos y almuerzos revelan un suspiro sutil. Hay platos que reconfortan desde la simplicidad, como unos chilaquiles rojos y el pan de la casa. Todo fluye con naturalidad, como si siempre hubiera estado ahí.

En esta nueva etapa, el pan no busca ser el protagonista. Se sirve con generosidad y amor, con esa miga suave y esa corteza firme que han hecho de BOU un referente; sin embargo, la cocina ocupa un lugar central. El chef Leonardo Amaro, con una formación que cruza la repostería y la cocina salada, propone una carta en la que los ingredientes logran su cometido: cautivar a los comensales.

¿Los musts de la tarde en Bou Medellín? Te recomendamos las croquetas de cangrejo, los chilaquiles verdes y el orzo con camarones.

La parte dulce sigue teniendo un lugar especial. No se trata solo de panes finos, sino de una exploración pausada del sabor y la textura. Hay croissants que esconden maracuyá y mango, rollos rellenos de guayaba con mascarpone, tartas de queso con compota de naranja al jengibre y notas salinas que equilibran cada bocado.

El café y las bebidas también siguen ese hilo narrativo: espresso tonic, cold brew, lattes infusionados, kombuchas, cervezas artesanales y burbujas para disfrutar tardes sin prisa.

El espacio, diseñado por el despacho Bloqe en colaboración con Anna Pavlova, es luminoso y sereno. Cada elemento parece pensado para acompañar tu visita, con materiales que acogen y líneas que fluyen con discreción. Afuera, una terraza invita a alargar la conversación, como si no hubiera ningún otro lugar al que llegar.

D. Medellín 57, Roma Norte, CDMX

IG. @bou_mx_

Disco Café: correr, parar y compartir

Nuestra ciudad no se detiene. Los espacios que invitan a bajar el ritmo en la CDMX se han convertido en puntos que buscamos constantemente. En ese ir y venir, el café ha encontrado un nuevo lugar dentro del universo del running. Ya no es solo combustible para empezar el día. Es el punto de encuentro para una pausa compartida y una recompensa ligera y deliciosa. Disco Café surge desde ahí, desde esa necesidad de moverse con intención y detenerse con sentido.

En la Condesa, al lado de la segunda sede de Metta Running House, Disco Café acompaña la rutina de quienes han hecho del cuerpo en movimiento una forma de habitar la ciudad.

Por la mañana, la atmósfera es cálida y silenciosa. El café humea, el menú acompaña y las conversaciones fluyen entre quienes llegaron directo de correr. Más tarde, las luces bajan, la música sube y la cocina se transforma. Las smash burgers se vuelven protagonistas junto a las costillas de elotito.

Disco Café: correr, parar y compartir - 1-80
Fotos: cortesía

La arquitectura, a cargo de MOOS, junto con ILWT en la iluminación, tiene guiños retro, sin caer en lo viejo. En el centro, la bola disco es emblema y da la bienvenida a una buena experiencia.

Detrás del proyecto están Alan Huber, Pablo Gil, Ángel Regalado y Gerardo Díaz. Todos con trayectorias que entrelazan comunidad, gastronomía y bienestar. Básicamente, Disco Café es una consecuencia de haber coincidido.

Al final, lo que sucede aquí no depende del momento del día ni del menú. Tiene que ver con el ritmo: con saber que parar no es lo opuesto a avanzar; que comer rico no contradice cuidarse; y que la ciudad, incluso en su caos, puede regalar momentos de equilibrio.

D. Av México 99, Hipódromo, CDMX

IG. @disco.cafe.mx