
Ubicado en los territorios tradicionales y compartidos de la nación Squamish y Lil’wat, Whistler es mucho más que un destino de invierno: es un lugar donde la naturaleza, la historia y la comunidad coexisten y conviven en equilibrio. Honrar su cultura, su lengua y su profunda conexión con la tierra es parte esencial de la experiencia.
Aquí, la montaña invita a ir más lejos, a desafiar los propios límites y a vivir el invierno con intensidad. La energía de sus terrenos se mezcla con el encanto de su pueblo alpino, creando un escenario donde cada día se vive diferente.
Este invierno, la montaña marca el rumbo: esquí, snowboard, naturaleza y experiencias que se viven con la misma intensidad que el paisaje que las envuelve.

La temporada arrancó el 21 de noviembre de 2025, marcando el inicio de una de las más largas de Norteamérica, con cierre previsto hasta mayo de 2026.
Entre las grandes noticias está la llegada de los Epic Friend Tickets, una nueva forma de compartir la montaña. Los titulares del Epic Pass recibirán entre 6 y 10 boletos con 50% de descuento en pases de lifts para amigos, quienes además podrán aplicar el 100% del valor del boleto al adquirir un Epic Pass elegible para la temporada 2026/27.
La temporada 2025–26 marca un momento histórico para Whistler Blackcomb, con una serie de aniversarios que celebran décadas de evolución, visión y conexión con la montaña. Whistler Mountain conmemora su 60º aniversario, reafirmando su lugar como uno de los destinos de montaña más reconocidos a nivel mundial, mientras que Blackcomb Mountain celebra 45 años ofreciendo algunos de los terrenos más emblemáticos y desafiantes del continente.

Las Wonder Routes invitan a explorar Whistler Blackcomb desde ángulos distintos, a través de una red de rutas, miradores y paradas diseñadas para revelar la diversidad y magnitud de la montaña. Desde Top of the World, con vistas panorámicas desde los puntos más altos, hasta la ruta certificada para familias, pensada para que exploradores de todas las edades descubran rincones especiales, cada recorrido ofrece una experiencia única.
Opciones como Alpine Sampler permiten adentrarse en el legendario terreno alpino, mientras que la Ruta Gold Medal transforma antiguos escenarios olímpicos. Para días de nieve intensa, Glade Stashes se convierte en el refugio ideal entre los árboles, y Super Blues muestra la amplitud y variedad del resort. La experiencia se completa con la Ruta Après, que conecta cabañas alpinas y terrazas para cerrar el día en la montaña.

Desde cenas en domos de nieve y mercados de arte, hasta caminatas con raquetas de nieve, fogatas al aire libre y experiencias de sauna nórdico, Whistler ofrece actividades que conectan cuerpo, mente y naturaleza en cada momento.
En ese equilibrio entre aventura y descanso, al pie de Blackcomb Mountain, Fairmont Chateau Whistler se presenta como el lugar ideal para hospedarse y vivir la montaña desde adentro. Su arquitectura de estilo château alpino dialoga con el paisaje, mientras que su ubicación ski-in/ski-out permite comenzar y terminar el día directamente sobre la nieve. Más que un hotel, funciona como un refugio elegante donde el descanso y la aventura se equilibran: habitaciones amplias con vistas a la montaña, spa, albercas climatizadas y una oferta gastronómica que acompaña el ritmo de la temporada. Es un punto de encuentro natural después de un día en las pistas, un espacio para reconectar y prolongar la experiencia de Whistler más allá del esquí.


En el ámbito culinario, experiencias como La Mesa Glacial —una escapada alpina accesible solo en helicóptero— elevan el lujo a un nivel cinematográfico. Además, nuevas aperturas como Lorette Brasserie suman propuestas gastronómicas que combinan tradición, hospitalidad y sabor.
Desde sus raíces ancestrales hasta su transformación en un destino global, Whistler mantiene vivo un espíritu de pertenencia, resiliencia y respeto por el entorno natural. Es una historia viva que se sigue escribiendo temporada tras temporada. Y este invierno, con Epic Pass, la montaña está lista para vivirse como nunca.




































