
La marca australiana Breville entiende la cocina como un espacio de creación constante. A través de tecnología, diseño funcional y un enfoque centrado en la experiencia, Breville desarrolla productos que acompañan al usuario en el aprendizaje, invitándolo a descubrir, experimentar y encontrar su propia forma de crear en casa.



The Oracle™ Dual Boiler: el espresso como protagonista
La máquina de espresso más avanzada de Breville es un modelo exclusivo de El Palacio de Hierro. Redefine los estándares tradicionales al combinar tecnología de alto nivel con una experiencia accesible.
La máquina cuenta con una pantalla táctil con acceso a 15 recetas, permitiendo personalizar cada preparación. Su sistema Auto Dial-In se encarga de la molienda del café: analiza cada extracción y ajusta automáticamente los parámetros para lograr resultados consistentes. Además, incorpora molinos de precisión Baratza con 45 ajustes de molienda.



La tecnología Dual Boiler permite preparar espresso y vaporizar leche al mismo tiempo, gracias a sus dos calderas independientes, optimizando tiempos. A esto se suma el sistema AutoMilQ, que genera microespuma y es compatible tanto con leche de vaca como leche vegetal.
La experiencia se completa con su conectividad WiFi y la aplicación Breville+ Coffee, que permite precalentar la máquina de espresso a distancia, asegurando que el café esté listo cuando se necesite.
Crear en casa
Durante todo el mes de enero, Breville transformó El Palacio de Hierro en un espacio de exploración, aprendizaje y experiencia. Por primera vez, la marca presentó un Pop-Up dentro de la tienda, un concepto que invitó a vivir los productos, probarlos y descubrir todo lo que es posible crear desde casa.
Para Breville, la cocina es un espacio de expresión personal. Este Pop-Up fue más allá de la exhibición de productos: se planteó como una experiencia para acompañar a las personas en el proceso de aprender, experimentar y crear.
A lo largo del mes, el Pop-Up se activó con degustaciones, talleres y experiencias abiertas al público, pensadas tanto para los conocedores de la marca como para quienes se acercaban por primera vez. A través de clases y demostraciones, los asistentes aprendieron sobre los productos y exploraron distintas formas de crear en casa. Del café a los jugos, la coctelería y los helados, cada estación propuso una experiencia diferente.



Talleres, chefs y baristas
Más allá del producto, Breville puso el foco en el aprendizaje. A lo largo del mes, el Pop-Up ofreció talleres y masterclasses impartidas por figuras destacadas del mundo gastronómico y del café.
Entre los invitados estuvieron Sonia Arias, con clases de cocina; Dominika Paleta, quien realizó una sesión dedicada a la preparación de helados, y Carlos de la Torre, barista reconocido, a cargo de una masterclass de café.
La programación estuvo pensada para que cualquier persona encontrara algo de interés: desde aprender a sacar el máximo provecho a un equipo Breville hasta profundizar en técnicas de cocina y café. Incluso hubo espacio para clases de wellness, integrando el bienestar como parte esencial de la experiencia.
Más que café
El Pop-Up también presentó otras categorías clave de la marca. Hubo experiencias de coctelería con la gama InFizz™, sesiones con The Juice Fountain™ Cold enfocadas en la preparación de jugos, y demostraciones de The Smart Scoop™, la máquina de helados de Breville.
Cada estación invitó a experimentar y descubrir nuevas formas de crear, ampliando la experiencia más allá del café y reforzando la versatilidad de Breville en la vida cotidiana.
Este Pop-Up marcó un momento clave para Breville en México con su llegada a El Palacio de Hierro. Aunque la marca ha desarrollado este formato en otros espacios, esta activación representó su primera experiencia dentro de la tienda, pensada para quienes disfrutan del café, la cocina y el bienestar como parte de su vida diaria. Durante enero, el espacio se convirtió en un punto de encuentro donde la tecnología, la creatividad y el conocimiento convivieron.
El evento fue una invitación a probar, experimentar y aprender, creando un espacio pensado para interactuar con las máquinas, entender su función y descubrir cómo integrarlas de manera natural en la vida diaria.








































