
Le Labo suma un nuevo capítulo a su mapa sensorial con la apertura de su boutique en Mérida, Yucatán, una ciudad donde la historia, la artesanía y el ritmo pausado dialogan de forma natural con la filosofía de la marca. Más que una apertura comercial, la llegada del laboratorio francés a la capital yucateca representa un ejercicio de traducción cultural: el lenguaje de la perfumería artesanal reinterpretado desde el territorio.
Fundada en Grasse y desarrollada en Nueva York, Le Labo ha construido su universo alrededor de la perfumería lenta, apostando por fragancias sin género elaboradas con ingredientes de alta calidad provenientes de distintas partes del mundo. A esta colección se suman fórmulas para el cuerpo, el cabello, el rostro y el hogar, todas pensadas para generar un impacto olfativo profundo y personal.


Ubicada en una casa tradicional restaurada en el corazón de Mérida, la nueva boutique conserva su fachada original, ventanas y puertas de carpintería artesanal, respetando la memoria del espacio y permitiendo que cada detalle cuente su propia historia.
Por otra parte, el interior revela una atmósfera terrosa y táctil, con paredes revestidas de chukum, una resina de árbol utilizada en la arquitectura local, y pisos originales de mosaico de olivo, creando un puente entre el pasado y el presente.


El diseño de la boutique también integra piezas realizadas por artesanos locales, como las puertas de metal y vidrio hechas a la medida en la parte posterior del espacio, reforzando el diálogo entre la identidad global de la marca y el saber hacer regional. Esta colaboración con lo local no es decorativa, sino es parte esencial de la visión de trabajar siempre que es posible con pequeños talleres, materiales honestos y procesos conscientes.
La experiencia Le Labo en el corazón de Mérida
Fiel al concepto de laboratorio abierto que define a la firma, este nuevo HOT spot invita a descubrir el proceso detrás de cada fragancia. Aquí, los perfumes se componen al momento, frente al cliente, sobre un stand personalizado de chukum y madera que celebra el gesto manual y la temporalidad del hacer.


Algunas creaciones se etiquetan a mano con la ubicación, la fecha y un mensaje elegido, convirtiéndose en un recuerdo íntimo del instante.
Con su llegada a Mérida, Le Labo abre una nueva boutique y establece un punto de encuentro entre aroma, arquitectura y cultura. Un espacio donde el tiempo se desacelera y el perfume se vive como experiencia, memoria y territorio.
P. https://www.lelabofragrances.com.mx/









































