
Hay burbujas que nacen en silencio y otras que, al ascender, susurran historias. Algunas cruzan los siglos sin perder su forma. Las de Topo Chico llevan 130 años haciéndolo.
Cuenta la leyenda que, desde su origen, Topo Chico ha sido mucho más que agua mineral de fuente; es un símbolo de pureza, tradición y descubrimiento. La historia de la marca se remonta a cuando una princesa azteca, enferma y debilitada, encontró en las aguas del manantial de Topo Chico un remedio milagroso que mejoró su salud. Este relato, lleno de magia y misticismo, refleja el carácter único de la marca que, por más de 130 años, ha conservado su autenticidad. Un elixir mineral que burbujea con la misma intensidad con la que el arte contemporáneo irrumpe: con deseo de transformación. Hoy, ese espíritu se expande en ZⓈONAMACO LAB, donde la marca se entrelaza con la imaginación colectiva y las visiones del porvenir.

En su más reciente colaboración, Topo Chico se posiciona como patrocinador oficial en una de las plataformas más icónicas del arte contemporáneo en México, con tres experiencias inmersivas dentro de Casa Hotbook. La presencia de la marca no solo honra su historia milenaria, sino que también representa el espíritu de experimentación y la conexión con nuevas generaciones. Las salas intervenidas no solo evocan la génesis de Topo, sino su impulso perpetuo por provocar, expandir y conectar. En su diálogo con el arte, el agua mineral se despoja de su cotidianidad y adquiere nuevas formas: ritual, reflejo, reliquia viva. Las burbujas se convierten en umbrales.


Situadas en la planta baja de la casa, estas experiencias conforman un homenaje a la leyenda y al legado de la marca. La primera, al ingresar, permite a los asistentes revivir la historia de la princesa azteca a través de un simulador que emula la leyenda. La segunda es un espejo interactivo que ofrece una oportunidad fotográfica para capturar un momento Topo Chico, un recuerdo que combina la burbujeante frescura con la tecnología interactiva. La tercera experiencia consiste en un cuarto repleto de espejos y de las corcholatas amarillas de la marca, donde, al centro encuentran un holograma de la princesa azteca que cobra vida antes los ojos de los visitantes.



En definitiva, esta alianza representa un viaje que une pasado y futuro, historia y creación. Topo no solo sigue siendo un símbolo de frescura, sino que ahora también es un promotor de la imaginación y la representación artística en uno de los espacios culturales más influyentes de México.



Las burbujas siguen subiendo. Y cada una lleva dentro el eco de lo que fuimos y lo que aún podemos imaginar.
P. https://www.coca-cola.com/mx/es/brands/topo-chico-agua-mineral