
Checo Pérez volvió a correr en México, Max Verstappen se llevó la victoria y Kimi Antonelli salió del Autódromo Hermanos Rodríguez como campeón del mundo. Pero eso no fue todo lo que dejó el Gran Premio de este año. Durante el fin de semana hubo un accidente que obligó a detener la carrera, una celebración de Día de Muertos en el paddock, fiestas en Soho House y hasta una experiencia gastronómica de Gordon Ramsay con un precio de más de 500 mil pesos. Del 30 de octubre al 1 de noviembre, la Fórmula 1 volvió a ocupar la ciudad dentro y fuera de la pista.
Verstappen ganó, pero la gran noticia fue Antonelli
Max Verstappen ganó el Gran Premio de México con Red Bull después de arrancar desde la quinta posición. Lewis Hamilton terminó segundo con Ferrari, a solo 0.799 segundos, y Kimi Antonelli completó el podio con Mercedes. La carrera tuvo de todo: una pelea entre los dos Ferrari en las primeras vueltas, una penalización para Charles Leclerc por salirse de la pista y ganar ventaja, y un accidente de Valtteri Bottas que provocó una bandera roja. Verstappen aprovechó los momentos de tensión para tomar el liderato y consiguió mantener a Hamilton detrás hasta la última vuelta.


Aunque Verstappen cruzó primero la meta, buena parte de la atención se la llevó Kimi Antonelli. El italiano, de 20 años, necesitaba terminar entre los nueve primeros para asegurar el campeonato y acabó tercero. Con ese resultado se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1, superando el récord que hasta ahora tenía Sebastian Vettel. México fue el escenario de su primer título y de una celebración histórica para Mercedes.
Uno de los momentos más tensos llegó en la vuelta 44, cuando Valtteri Bottas sufrió un fallo en la suspensión delantera izquierda de su Cadillac mientras frenaba para tomar la primera curva. El coche perdió el control y terminó contra las barreras a más de 300 kilómetros por hora. El accidente dañó la protección de la pista y obligó a detener la carrera con bandera roja para realizar reparaciones. Por suerte, el piloto finlandés pudo salir del coche por su propio pie y fue trasladado al centro médico para una revisión. La carrera se reanudó en la vuelta 47, con los pilotos volviendo a formar en la parrilla.

Checo Pérez volvió a casa con Cadillac
La semana empezó con Checo Pérez al volante de un monoplaza en Paseo de la Reforma. El 28 de octubre, el piloto mexicano realizó un showrun entre la Diana Cazadora y el Ángel de la Independencia. La convocatoria reunió a unas 100 mil personas y dejó imágenes bastante curiosas: algunos aficionados se subieron a árboles y monumentos para conseguir un mejor lugar desde donde verlo pasar. Valtteri Bottas, su compañero en Cadillac, también estuvo presente y aprovechó para saludar al público. Era una semana especial para Checo: celebraba sus 300 Grandes Premios y volvía a correr en casa como piloto de la escudería estadounidense.
El domingo, sin embargo, no fue como esperaba. Checo llegó a colocarse en la posición 13 durante la carrera, pero una parada lenta en boxes le hizo perder tiempo y posiciones. El propio piloto explicó que un problema con una de las pistolas utilizadas para cambiar las ruedas afectó su parada. Después recibió una penalización de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en el pit lane y terminó en el puesto 16. Su compañero Valtteri Bottas tampoco pudo completar la prueba tras el accidente. No fue el resultado que el público mexicano esperaba, pero el regreso de Checo fue uno de los temas centrales de toda la semana.
Catrinas, celebridades y una ofrenda para Roscoe en el paddock
El paddock también tuvo su propia versión del Día de Muertos. Entre los garajes y las zonas de invitados hubo catrinas, maquillajes y detalles inspirados en la celebración mexicana. Uno de los más especiales fue el homenaje a Roscoe, el perro de Lewis Hamilton, que murió en 2025 y era habitual verlo acompañando al piloto. Fue uno de esos detalles que conectaron el ambiente de la carrera con algo mucho más personal para quienes siguen de cerca a los pilotos.
También hubo oportunidad de cruzarse con algunos de los nombres más conocidos del fin de semana. Gordon Ramsay acudió acompañado de su esposa, Tana, y presentó una experiencia gastronómica dentro del circuito. Entre los invitados que pasaron por el Autódromo estuvieron Victoria Justice, Aislinn Derbez, Martha Debayle, Rafa Márquez, Osmar Olvera y Arturo Elías Ayub, además de creadores de contenido y figuras del entretenimiento mexicano.
Una de las experiencias más exclusivas fue Gordon Ramsay at F1 Garage. El chef llevó su propuesta gastronómica al circuito con un espacio situado junto al pit lane y vistas directas a los garajes. El precio publicado superaba los 500 mil pesos mexicanos, una cifra que convirtió esta experiencia en uno de los planes más exclusivos del fin de semana.
En otras zonas del paddock, la oferta era bastante más informal: tacos de Atarantados, nieves Roxy, Dorilocos, cocteles y cerveza. Para ponerlo en perspectiva, una cerveza se vendía alrededor de 220 pesos y una orden de tacos costaba unos 190. También había espacios para personalizar prendas y maquillarse como Catrina. Una mezcla bastante particular entre automovilismo, gastronomía y celebración mexicana.
Polanco también se sumó a la semana de Fórmula 1
Fuera del Autódromo, uno de los puntos más visitados fue el F1 Hub, instalado en Masaryk 29 del 24 de octubre al 2 de noviembre. La tienda reunió ropa oficial de los equipos, productos de la categoría y colecciones especiales del Gran Premio. También incluyó colaboraciones con Disney y Disney Pixar, entre ellas piezas inspiradas en el universo de Cars.
El sábado 31 hubo además una visita especial: Jenson Button, campeón mundial de 2009, estuvo en el espacio para encontrarse con algunos aficionados. Para quienes no tenían entrada al circuito, el Hub fue una forma de acercarse al ambiente de la carrera y conseguir productos oficiales sin pasar por el Autódromo.
La semana también tuvo una parada para los amantes de la moda. Tommy Hilfiger y Cadillac instalaron una pop-up en El Palacio de Hierro Polanco para presentar su colección conjunta. Checo Pérez estuvo en la inauguración del espacio, donde se podían encontrar prendas de la colección y piezas especiales con su nombre y el número 11. Una colaboración que llevó los colores de Cadillac fuera del circuito y a las tiendas de la ciudad.
Otra de las colaboraciones que llamó la atención fue la de Disney y Fórmula 1 con motivo del Día de Muertos. La propuesta llevó personajes y referencias de la marca al mundo del automovilismo, con un coche de exhibición y productos especiales. Una colaboración pensada para coincidir con una de las fechas más importantes del calendario mexicano.
De Parcels a Leon Bridges: la agenda siguió después de la carrera
Como cada año, la Fórmula 1 también tuvo su propia agenda fuera de la pista. Soho House Ciudad de México organizó tres días de actividades para acompañar el Gran Premio. El viernes, la fiesta de Heineken contó con un DJ set de Parcels; el sábado fue el turno de Leon Bridges, con una sesión especial, y el domingo la casa organizó una proyección de la carrera seguida de una fiesta con música de Dombrance.

La programación convirtió el espacio en uno de los puntos de encuentro del fin de semana para invitados y aficionados. Porque, además de lo que sucede durante las 71 vueltas, buena parte de la experiencia de la Fórmula 1 en México está en todo lo que se organiza alrededor de la carrera: cenas, fiestas, encuentros y planes que reúnen a personas que llegan a la ciudad desde distintos lugares.
Un récord de asistencia para cerrar el Gran Premio
El Gran Premio de México 2026 reunió a 405,363 personas durante los tres días. El domingo, día de la carrera, acudieron 155,352 aficionados. Con estas cifras, el evento superó su récord anterior de asistencia y cerró una edición marcada por el regreso de Checo, el primer campeonato de Antonelli y una agenda que ocupó distintos puntos de la ciudad.
Entre la victoria de Verstappen, el campeonato de Antonelli, el regreso de Checo, el accidente de Bottas y las actividades que ocuparon distintos puntos de la ciudad, esta edición tuvo suficientes historias para ir mucho más allá del resultado final. Y aunque el domingo terminó con un nuevo campeón mundial, para muchos la Fórmula 1 empezó bastante antes de que se apagaran los semáforos.






































