
Para su propuesta Primavera/Verano 2027, Maria Grazia Chiuri pone el cuerpo en el centro de su segunda colección para FENDI. Más que partir de una silueta concreta, la diseñadora explora cómo nos vestimos, nos movemos y nos relacionamos con los demás. De ahí surge un armario en el que conviven códigos masculinos y femeninos, prendas de lencería, sastrería, transparencias y piezas mucho más relajadas.
Todo empieza con la ropa interior, entendida como una primera capa que puede quedar a la vista o desaparecer debajo de otras prendas. Bodies, encajes, bordados y medias aparecen junto a abrigos, chaquetas y piezas de sastrería, haciendo que lo que normalmente queda debajo pase a formar parte del look. Esta forma de mezclar códigos también continúa una de las ideas que Chiuri ha explorado desde su llegada a FENDI: un armario menos dividido entre ropa de hombre y de mujer.

Entre las referencias más claras del desfile está Raffaella Carrà, una de las figuras más importantes de la cultura pop italiana. Su forma de vestir y la libertad con la que construyó su imagen sirven como punto de partida para varios de los looks. Chiuri recupera también un momento concreto de la televisión italiana: la actuación de “Prisencolinensinainciusol”, interpretada por Carrà y Adriano Celentano en 1974. El movimiento de los bailarines y los grandes espejos que aparecen en aquella actuación llegan a la pasarela de FENDI y se convierten en parte de su puesta en escena.
Los espejos tienen además una referencia directa al artista italiano Luciano Fabro y a su obra Cubo di specchi. Durante el desfile, los reflejos multiplican las imágenes de los modelos y hacen que los cuerpos aparezcan una y otra vez desde diferentes ángulos. La inspiración de Carrà también se reconoce en algunos accesorios y detalles de los looks, especialmente en las lentejuelas y en una bandana que recuerda a los vestuarios que la cantante llevó durante su carrera.


El juego entre lo íntimo y lo público continúa en las prendas. Una bata puede salir de casa y convertirse en parte de un look de calle, mientras que un body de encaje o unas medias dejan de funcionar como piezas ocultas y pasan a tener todo el protagonismo. Seda, terciopelo, cuero, piel, encaje, bordados e intarsia se mezclan en diferentes combinaciones, junto a contrastes entre tejidos brillantes y otros mate, prendas ligeras y otras más pesadas.
En lugar de buscar una estética única, Chiuri construye los looks a partir de contrastes. Una pieza delicada puede llevarse con otra más pesada, el encaje aparece junto al cuero y prendas de inspiración punk conviven con otras más clásicas. Lo mismo ocurre con las categorías de género: faldas, vestidos, camisas, abrigos y sastrería se combinan sin seguir una división estricta entre el armario masculino y femenino.
El cuerpo sigue siendo el punto de partida detrás de todas estas decisiones. Algunas prendas se ajustan a la silueta mientras otras caen de forma más amplia, dejando espacio para el movimiento. Las transparencias y las capas hacen que el cuerpo aparezca y desaparezca entre las prendas, mientras que la ropa interior funciona como una segunda piel.
Para desarrollar esta idea, Chiuri también toma como referencia el poema i like my body when it is with your de E. E. Cummings, que habla de la relación entre dos cuerpos. En la colección, la ropa se convierte en una forma de expresar cercanía, deseo y libertad, pero también en una manera de relacionarse con los demás.
Esta Primavera/Verano 2027 continúa la nueva etapa de Maria Grazia Chiuri al frente de FENDI. Después de su debut con la maison y de su primera colección de Alta Costura presentada en Roma, la diseñadora sigue construyendo un armario más abierto, donde las prendas pueden cambiar de contexto y mezclarse sin tantas reglas.
Entre espejos, lentejuelas, encajes y sastrería, FENDI reúne referencias de la cultura pop italiana, el arte y la poesía en una colección que vuelve una y otra vez al mismo punto: el cuerpo y la libertad de vestirlo.





































