
Seleccionado nacional, campeón de la Copa Oro y pieza clave en los recientes campeonatos del Club Deportivo Toluca, el deportista mexicano se ha consolidado como un mediocampista de juego preciso, capaz de entender los tiempos del partido con visión.
Más allá del futbolista que ha crecido frente a las gradas, desde su debut en 2018, Marcel Ruiz se revela como una persona marcada por la disciplina, las decisiones tempranas y los ojos en la meta. Desde sus primeros entrenamientos hasta el presente, ha construido su camino con constancia, guiado por valores firmes y una relación honesta con el juego.

Hoy, como integrante de la Selección Nacional de México y con la Copa Mundial de la FIFA 2026 como uno de sus grandes sueños y objetivos, su serenidad, enfoque y capacidad para disfrutar del proceso delinean a un jugador que entiende el fútbol como una responsabilidad, al igual que un privilegio que vale la pena gozar día a día. Antes de los estadios llenos, ¿qué recuerdos tienes de tus primeros pasos en el fútbol? Cuando recién entré a mis primeras clases, en un curso de verano en Querétaro. Era la escuelita del Club Atlético River Plate, y hace poco encontramos, junto con mi mamá, unos casetes de cuando tenía uno o dos años, donde aparezco jugando con una pelota en Mérida y traía la playera de la selección, que era la del mundial de 2002. Me resultó muy padre verlo.
Cuando miras hacia atrás, a tus años de formación y a ese Marcel que apenas comenzaba, ¿qué sacrificios y aprendizajes fueron clave para llegar hasta donde estás hoy? De sacrificios, muchos. El dejar de lado cosas que los niños con una vida normal realizan, como fiestas infantiles o vacaciones. Incluso en mi etapa amateur nunca dejé de ir a entrenamientos o a partidos, siempre prioricé mi preparación sobre unas vacaciones o una fiesta infantil. En cuanto a aprendizaje, el fútbol te enseña muchas cosas como persona, a madurar y también a ser muy responsable y respetuoso. Creo que he adquirido muchos valores gracias al fútbol, como el ser disciplinado, y es algo que agradezco mucho, además de lo que me fue inculcado en casa, considero que siempre he sido una persona disciplinada y determinada en lo que quiero. Y poco a poco, eso me ha resultado bien.
Todo jugador tiene referentes. ¿Quiénes han sido tus mayores inspiraciones tanto dentro como fuera del
mundo deportivo? Dentro, siempre he dicho que Iniesta y Messi, jugadores del Barcelona, que es mi equipo preferido, y desde chiquito lo seguía. Iniesta es un jugador muy inteligente, algo que yo siempre he tratado de ser para saber tomar la mejor decisión en el momento, lo que es determinante para tu equipo, para las jugadas. Eso es algo en lo que era un perfeccionista.
Y fuera del fútbol, mi familia, principalmente mi mamá y mi tío, que fueron mis modelos a seguir, quienes me han enseñado muchas cosas a lo largo de mi vida, estuvieron conmigo y han sido mis más grandes ejemplos.

Hablando de los campeonatos recientes con Toluca ¿Qué enseñanzas consideras que te dejaron esos momentos de alta exigencia y presión? A manejar la presión en situaciones de “vida o muerte”, en términos futbolísticos, y disfrutar el momento. Ya me había tocado perder una final y en el primer campeonato que tuvimos con Toluca, estaba muy enfocado en que no podía perder otra vez. En el Bicampeonto más que sentir presión o nervios, disfruté cada momento. Manejar los tiempos del partido es algo muy importante y que pocos logran y es en lo que me quiero enfocar, tanto en Toluca, en la selección, o en cualquier otro lado al que pueda ir. Es fundamental y es justo lo que mis ídolos hacían muy bien.
En un entorno tan competitivo, ¿cómo manejas la presión, las expectativas y la crítica en la cancha? De todos lados van a venir las críticas, también los elogios, pero no hay que dejarse llevar ni por unas ni por otros. Saber que lo que tengo que hacer es estar enfocado en lo mío, en mi trabajo, en las cosas que estoy haciendo bien y en ser consciente de las que estoy haciendo mal y, a partir de ahí, trabajar para mí y para los demás.
Representar a la Selección Mexicana implica una responsabilidad distinta. ¿Qué significa para ti portar esa camiseta hoy? Siempre dije que fue un sueño. Ahora que vi el video de cuando era niño, usando la playera de la selección, me dio mucho sentimiento porque me costó bastante llegar a las oportunidades que estoy teniendo ahorita. Siempre trabajé muy fuerte para lograrlo y ahora que está aquí, lo disfruto mucho, además estamos en un grupo muy bueno, tengo buenos compañeros y me la paso increíble con ellos. Estoy contento de formar parte de la Selección.
Jugar un Mundial de Fútbol es uno de los puntos más altos para cualquier futbolista. ¿Qué versión de Marcel Ruiz te gustaría mostrar en caso de tener la oportunidad de jugar en el escenario más grande de este deporte? Si llego a tener esta oportunidad, me gustaría disfrutarlos y luego enorgullecer tanto a mi familia como a los mexicanos con nuestra actuación. Yo, como aficionado de niño, veía los mundiales y lo mucho que generaba emocionalmente en el país, y ahora, el tener la oportunidad de tal vez ser quien genere esas expectativas es muy bonito. De suceder, me gustaría que los mexicanos se sientan representados conmigo a la hora de jugar y que sea importante para ellos.
De cara al próximo semestre y con el Mundial 2026 como uno de tus objetivos principales, ¿cómo te preparas mental y futbolísticamente para competir al máximo nivel? Mental es tratar de no dejarme llevar por las críticas ni por los elogios, estar muy centrado y sereno. Futbolísticamente, tratar de alcanzar mi mejor nivel posible para llegar dando lo mejor de mí y elevar mi ritmo de juego, que es algo que poco a poco he ido mejorando y que me va a ayudar no solo para la selección, sino para mi club y también para cualquier reto que venga.
¿Qué le dirías al Marcel Ruiz que debutó hace unos años y que ahora tiene la posibilidad de jugar un mundial? Que lo estoy haciendo bien, que pese a los momentos difíciles llegaré a vivir en un futuro en el que todo va a salir bien. Y, ¿sabes qué? Que disfrute mucho, incluso los malos momentos, porque todo pasa.

El fútbol actual exige más que rendimiento deportivo. ¿Cómo equilibras tu salud física y mental en el día a día? Como dices, es muy exigente. A la hora de los entrenamientos siempre es dar el máximo y esforzarse mucho y después, cuando estoy en casa, tratar de alimentarme y descansar bien. También se necesitan
momentos de relajación y de, por así decirlo, deslindarse del fútbol y pensar en otra cosa. Tengo buenos hobbies, leo, veo muchas series y aprovecho mi tiempo libre para desestresarme un poco.
Fuera del fútbol, ¿qué te apasiona y te inspira para seguir adelante? Mi familia y los sueños que he tenido desde niño que siempre mi meta fue ser futbolista. Ahora que estoy en esta posición lo aprovecho. Y me motiva el luchar por todos mis sueños, pero fuera de mi carrera, hobbies que tengo, pasar tiempo junto a mi perrita, salir a comer con mis amigos de Ciudad de México con los que estudié, tengo un círculo social muy bueno y sano. Entonces creo que es lo que hago normalmente en mi día a día que me ayudan a estar tranquilo.
“YO, COMO AFICIONADO DE NIÑO, VEÍA LOS MUNDIALES Y LO MUCHO QUE GENERABA EMOCIONALMENTE EN EL PAÍS, Y AHORA, EL TENER LA OPORTUNIDAD DE TAL VEZ SER QUIEN GENERE ESAS EXPECTATIVAS ES MUY BONITO”
Si no fueras futbolista serías… Arquitecto. ¿Partido de día o de noche? De noche porque me gusta más el clima. Jugador de fútbol con el que te gustaría jugar si pudieras. Lionel Messi o Andrés Iniesta
¿Canción que nunca falta en tu playlist? Unknown / Nth, de Hozier. ¿Cuál es un hábito o una rutina que repites antes de entrar a la cancha? Escuchar “Unknown”, es una de mis cábalas.
El estadio que más te impone jugar. El Nemesio Diez. ¿Un gol que marcó tu carrera? Mi primer gol contra Pumas. Tenía 17 años y estaba toda mi familia, fue muy especial.
¿Tu forma favorita de desconectarte después de un partido? Pasar tiempo con mi familia.
¿El primer recuerdo que tienes con un balón? Un videocasete en el que salgo jugando con la playera de la
selección cuando tenía dos años. Para concentrarte antes de jugar.
¿música o silencio? Música. Un sueño pendiente dentro del fútbol Jugar un Mundial.
El lugar donde más te gusta celebrar una victoria. En mi casa con mi familia o salir a cenar.
Lugar en el mundo que sueñas visitar. África o el Sureste asiático.
¿Ganar 1-0 con gol tuyo o 3-0 con asistencia clave? 3-0. ¿Ganar una final en tiempos extras o penales? Tiempo extra. Los penales son fatales.
Título que le pondrías a este momento de tu vida si fuera una película. “El mejor momento de mi vida”. Un consejo que te hayan dado y sigues aplicando en tu vida. Nunca hagas algo que no te gustaría que te hicieran.





































