Las puertas permiten que entremos y salgamos a nuestro gusto, las sillas que usamos esperan la altura de nuestras piernas, la ciudad, por más que parezca desbordarnos, está construida alrededor de las dimensiones de nuestro cuerpo. Un cuerpo humano.
Estamos acostumbrados a que las cosas tengan nuestro tamaño.
HYPER D, la pieza de CNDSD + Iván Abreu presentada en ZⓈONAMACO LAB, altera esa relación. Al colocarnos un visor, entramos a un espacio en donde la escala deja de obedecer aquellas reglas conocidas. El entorno excede nuestra capacidad habitual de percepción. Eso que nos orienta normalmente, comienza a parecer extraño.
La obra fue creada en el año 2019, en un mundo pre-pandémico, parecería que hablamos de una vida pasada o un mundo paralelo.
Esta pieza combina realidad virtual, video 360, video instalación, docuficción y arquitectura especulativa. Sin embargo lo más interesantes de esa lista de tecnologías, recae en el existencialismo, en aceptar por un momento que somos demasiado pequeños para el mundo que tenemos enfrente.
Pero, con visor o sin visor ¿que no somos de todos modos demasiado pequeños para el mundo que tenemos enfrente y el universo que nos rodea?
El humano es un ser narciso por naturaleza, olvidamos que el hecho de haber adaptado una pequeña fracción del territorio que habitamos no significa que seamos grandiosos, ni enormes. Somos diminutos en realidad.
HYPER D parte de los hiperobjetos y las formas extremas de confinamiento urbano. Esta obra imagina un espacio que se contrae y obliga al cuerpo a modificar la manera en la que lo habita. Frente a este escenario, la adaptación aparece como una posibilidad. Reusar y transformar lo que existe y repensar la ocupación del espacio.
Es un poco paradójico que HYPER D resulte una experiencia tan física al ser una obra que sucede en buena medida dentro de un visor. El cuerpo permanece en una habitación, pero la percepción insiste en colocarlo en otra parte.
Esa fricción entre lo físico y lo imaginado atraviesa RADICALOPTIMISM, la exposición curada por Damián Romero en ZⓈONAMACO LAB. Durante estas semanas, Casa HOTBOOK funciona como un pequeño laboratorio donde distintas piezas utilizan la tecnología para modificar nuestra relación con espacios que creíamos conocer.
MINI acompaña esta edición de ZⓈONAMACO LAB, y su presencia aparece precisamente dentro de ese recorrido. No hace falta interrumpir las obras para encontrarla: está integrada a una experiencia construida alrededor del movimiento, la experimentación y otras posibilidades de relacionarnos con nuestro entorno.




































