
En el Quadrilatero della Moda, una de las zonas comerciales más conocidas de Milán, Four Seasons Hotel Milano ocupa un antiguo convento del siglo XV. El edificio conserva parte de su arquitectura original, con claustros, frescos y techos abovedados, junto a interiores renovados y servicios actuales. Abrió en 1993 y fue el primer hotel de Four Seasons en la Europa continental.
Antes de convertirse en hotel, el edificio fue un convento de la orden de Santa Clara. Más tarde se utilizó como sede del general austríaco Radetzky y como residencia privada de una familia milanesa. Durante su restauración se conservaron varios elementos históricos, entre ellos una chimenea del siglo XVIII en el lobby. En el centro del edificio se encuentra un jardín rodeado por el antiguo claustro, uno de los espacios más reconocibles del hotel.
En los últimos años, varias zonas han sido renovadas. En 2021, la diseñadora española Patricia Urquiola trabajó en las áreas comunes, el restaurante, el bar y el spa. En 2025, el diseñador francés Pierre-Yves Rochon se encargó de actualizar las habitaciones y suites, manteniendo detalles del edificio original e incorporando nuevos materiales y mobiliario.
El hotel cuenta con 118 habitaciones y suites. Los interiores combinan madera, parquet, textiles italianos y mármol, con tonos cálidos y detalles que cambian de una habitación a otra. Algunas conservan elementos históricos, como la Fresco Suite, cuyo techo incluye una obra de Giocondo Albertolli, artista y arquitecto italiano, o la Renaissance Suite, que mantiene decoraciones originales y vistas al jardín interior.



Entre las opciones más destacadas están la Presidential Suite y la Fashion Suite con terraza, renovadas y reabiertas en 2026. La primera se encuentra en una zona privada del hotel y cuenta con sala de estar, bar, cava y mobiliario hecho a medida. La segunda tiene espacios separados para trabajar, descansar y recibir invitados, además de una terraza privada.
La oferta gastronómica incluye Zelo, donde el chef ejecutivo Fabrizio Borraccino prepara cocina italiana con especial atención a los ingredientes. Para tomar un café o una copa está Stilla Bar, que también ofrece música en vivo. Cuando el tiempo es holgado, Stilla Garden permite disfrutar de cocteles y aperitivos en el jardín interior. Camino completa la propuesta con vinos italianos, champaña, ostras, caviar, salmón ahumado y quesos.

El hotel también cuenta con The Spa, con siete salas de tratamiento, una suite para parejas, sauna, baño de vapor y una piscina interior de 14 metros situada bajo los techos abovedados del edificio. Los tratamientos utilizan productos de marcas como Margy’s, Swiss Perfection y Sodashi. Además, dispone de un gimnasio equipado con tecnología Technogym y un salón de belleza.
Su ubicación permite recorrer a pie algunas de las principales calles comerciales de Milán, como Via Montenapoleone, Via della Spiga y Via Sant’Andrea. El Duomo y el Teatro alla Scala también se encuentran cerca. Para conocer la ciudad de otra manera, el hotel organiza experiencias relacionadas con la moda, como una sesión privada de compras con la estilista Vittoria De Carlo y un recorrido a pie por el distrito de la moda.
Una de las nuevas propuestas es The Milano Photography Experience, creada junto al fotógrafo Scott Schuman, fundador de The Sartorialist. Durante el recorrido, los participantes exploran las calles de Milán y tienen la oportunidad de ser fotografiados por él. También se organizan visitas a los principales lugares de la ciudad y excursiones de un día al Lago di Como, Franciacorta y Courmayeur.
Con más de cinco siglos de historia, Four Seasons Hotel Milano mantiene buena parte del carácter del antiguo convento y lo combina con habitaciones renovadas, varios espacios gastronómicos y actividades para descubrir Milán. Todo ello, en una ubicación que permite conocer la ciudad sin alejarse de su distrito de la moda.

Contacto:
IG: fsmilan
Web: Four Seasons Hotel Milano
Ubicación: Via Gesù 6/8, Milán, Italia





































