Algunas de las regiones vinícolas más reconocidas del mundo están en latitudes que han favorecido históricamente el cultivo de la vid: Burdeos está alrededor de los 45° Norte, Rioja de los 42° y Napa de los 38°. En México, el paralelo 32° Norte atraviesa Baja California y pasa cerca del Valle de Guadalupe, una de las principales regiones vitivinícolas del país.

Fue ahí donde, en 1994, Monte Xanic embotelló la primera añada de Gran Ricardo, una etiqueta que apostó por la alta gama cuando en México todavía no existía una categoría consolidada ni un consumidor acostumbrado a buscarla.

La historia de la bodega había comenzado siete años antes. En 1987, durante una regata organizada por YPO, Eric, Ricardo y Manuel conocieron al doctor Hans Backhoff Escudero, quien había llevado consigo un vino elaborado por él mismo en el garaje de su casa. Backhoff llevaba tiempo pensando en fundar una bodega en el Valle de Guadalupe y aquel encuentro terminó por convertir la idea en un proyecto compartido entre cinco: Eric, Hans, Manuel, Ricardo y Tomás. Ninguno se dedicaba originalmente al vino. Lo que compartían era la convicción de que Baja California podía producir etiquetas de calidad internacional. Así nació Monte Xanic, nombre tomado de una flor que brota después de la primera lluvia.

Ricardo Hojel fue quien planteó una ambición todavía mayor: crear un vino de la más alta gama, capaz de representar a Baja California y competir con grandes etiquetas internacionales. Cuando esa primera añada llegó en 1994, llevó su nombre. Su firma manuscrita original continúa apareciendo en cada botella.

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Foto: cortesía

Dos valles, una misma botella

El carácter de Gran Ricardo comienza en el viñedo. Para su elaboración se seleccionan uvas de dos zonas de Baja California con condiciones muy distintas.

El Valle de Guadalupe se encuentra a unos 300–350 metros sobre el nivel del mar y recibe una fuerte influencia del Pacífico. Sus veranos son cálidos y secos, las noches frescas y los suelos, principalmente arenosos y franco-arenosos, tienen buen drenaje y baja fertilidad. Estas condiciones favorecen bayas pequeñas y concentradas, con estructura y una madurez fenólica marcada.

A más de 40 kilómetros tierra adentro y alrededor de los 800 metros de altitud, el Valle de Ojos Negros tiene un microclima más frío y una mayor amplitud térmica. La maduración es más lenta y homogénea, lo que ayuda a conservar la acidez y desarrollar perfiles aromáticos más finos.

Las diferencias entre ambos lugares son fundamentales para el ensamble: Guadalupe aporta potencia, estructura e intensidad; Ojos Negros suma frescura, elegancia y precisión aromática. La añada 2023 está compuesta por Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Cabernet Franc y Malbec, procedentes de viñedos seleccionados específicamente para esta etiqueta.

Precisión en cada etapa

La vendimia se realiza de forma manual, con selección de racimos y bayas. Una vez en bodega, las uvas pasan por cinco días de maceración en frío antes de la fermentación y ocho días de maceración posfermentativa. Después, el vino permanece 18 meses en barricas nuevas de roble francés procedentes de los bosques de Vosges, Tronçais, Nevers y Allier.

A este proceso se suma WineXRay, un sistema de espectrofotometría que permite analizar en cuestión de minutos los compuestos fenólicos de la uva y del vino. Estos influyen en el color, la textura, la estructura y la capacidad de envejecimiento, por lo que la información obtenida permite ajustar la extracción durante el proceso de elaboración. Monte Xanic es actualmente la única bodega en México que cuenta con esta tecnología.

El trabajo enológico, dirigido por Óscar Gaona, parte de una idea concreta: mínima intervención con máxima precisión. Para ello se realizan selecciones parcelarias, cosechas diferenciadas y microvinificaciones, además de un seguimiento detallado de las condiciones del viñedo.

En copa, Gran Ricardo 2023 tiene un color rubí intenso. En nariz aparecen cereza negra, grosella, mora, zarzamora, frambuesa y arándano, acompañados de violetas, lavanda, romero, clavo y pimienta negra y blanca. La crianza aporta notas de nuez moscada, vainilla y cacao.

En boca es seco, amplio y untuoso, con fruta viva, acidez fresca y taninos maduros. Su cuerpo es aterciopelado y el final recupera las notas de fruta negra, fruta azul y flores. Puede disfrutarse actualmente, aunque cuenta con un potencial de guarda superior a 25 años.

Gran Ricardo y el crecimiento del vino mexicano

En los años noventa, encontrar un consumidor mexicano dispuesto a pagar por un vino de alta gama era poco habitual. Gran Ricardo apareció precisamente en ese contexto y ayudó a desarrollar una categoría que, con el tiempo, se volvió mucho más amplia. En 2021, la etiqueta llegó a representar alrededor del 40% del segmento Prestige en México, considerando vinos nacionales e importados. Actualmente mantiene una participación superior al 40% dentro del segmento ultra premium nacional.

Monte Xanic cerró 2025 con un crecimiento de doble dígito en volumen, mientras la industria se contrajo 1%. En los últimos diez años, la bodega aumentó 55% su participación de mercado y acumula más de 500 medallas internacionales, de las cuales más de 150 son de oro.

El crecimiento de la bodega coincidió además con la transformación del Valle de Guadalupe. Con el tiempo, alrededor de las primeras bodegas aparecieron nuevos restaurantes, hoteles y proyectos relacionados con el vino, hasta convertir la región en uno de los destinos enológicos más importantes de México.

Una botella vinculada al arte mexicano

Desde 2019, cada añada cuenta también con una edición de arte realizada en colaboración con un artista mexicano. La serie ha reunido a Livia Corona, Jorge Méndez Blake, Sofía Táboas, Pablo Vargas Lugo, Magali Lara y Eduardo Terrazas.

La colaboración más reciente fue realizada con Eduardo Terrazas, una de las figuras centrales de la abstracción geométrica mexicana y parte del equipo responsable de la identidad visual de los Juegos Olímpicos de México 1968. La iniciativa ha convertido cada edición en una pieza distinta dentro de una colección que relaciona el vino con el arte y el diseño contemporáneo mexicano.

El reto del agua en Baja California

El desarrollo de la viticultura en Baja California también ha puesto el agua en el centro de la conversación. La región rara vez recibe más de 250 milímetros de precipitación al año y el crecimiento turístico, agrícola y residencial ha aumentado la presión sobre el acuífero.

Monte Xanic fue la primera bodega mexicana en medir sus emisiones. Actualmente produce cada litro de vino con 1.59 kilogramos de CO₂e, frente a los 2.61 registrados en 2022, una reducción de 39%. El consumo de agua se ha reducido 45% en cuatro años, hasta llegar a 0.99 litros por cada litro de vino producido. Durante la última vendimia, además, el consumo disminuyó 12% a pesar de que la producción aumentó 14%.

En los viñedos se utilizan cultivos de cobertura, composta, materia orgánica y sistemas de riego por pulsos controlados mediante sensores de humedad y estaciones meteorológicas. La bodega ha incorporado además 264 toneladas de composta y reducido 21% el peso del vidrio utilizado en las botellas de su línea premium.

Uno de los proyectos más recientes se desarrolla junto con el CICESE y el Acuerdo del Acuífero–Observatorio Guadalupe. Como parte de esta iniciativa, se construyeron 14 bordos de infiltración en las laderas de los cerros para ralentizar el escurrimiento del agua de lluvia y favorecer la recarga del acuífero. La meta es duplicar la tasa de recarga, de 0.75% a 1.5%.

Gran Ricardo 2023

La añada 2023 reúne Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Cabernet Franc y Malbec procedentes de los valles de Guadalupe y Ojos Negros. Tiene 13.9% de alcohol y una crianza de 18 meses en barrica nueva de roble francés. Se recomienda servirlo a 18 °C y decantarlo entre 30 y 60 minutos antes de beberlo.

Por su estructura, acompaña especialmente bien cortes como tomahawk, porterhouse y rack de cordero, además de preparaciones a la parrilla, costillas, quesos azules y quesos de larga maduración.

En 1994, hacer un vino mexicano de alta gama significaba apostar por un mercado que todavía no estaba formado. Más de tres décadas después, Gran Ricardo forma parte de una categoría consolidada y de una región que se ha convertido en uno de los principales referentes del vino mexicano. Lo que comenzó como la apuesta de cinco personas terminó acompañando el crecimiento de una industria entera.

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Foto: cortesía

Contacto:

Instagram: @monte_xanic
Web: montexanic.com.mx
Ubicación: Francisco Zarco S/N, Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California, 22750.
Teléfono: +52 (646) 155 2080 / 800 717 4633.
Email general: [email protected]