Puebla siempre ha sido una de esas ciudades que se sienten más grandes de lo que parecen. Hay historia en cada calle, iglesias barrocas escondidas entre edificios, mercados, galerías, dulces, talavera y una de la gastronomía más interesantes de México.

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Foto: cortesía

Con más de 2,600 monumentos catalogados por la UNESCO, Puebla tiene el mayor conjunto artístico antiguo del país y una energía que mezcla tradición, arte y vida cotidiana.

En el corazón de todo eso está Palacio Julio. Ubicado en el centro histórico, a pocos pasos de la catedral, la biblioteca Palafoxiana y la capilla del Rosario, el hotel ocupa dos casas palacio del siglo XVII que fueron restauradas durante cuatro años para recuperar el esplendor de otra época.

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Foto: cortesía

Lo que hace especial a Palacio Julio no es solo la arquitectura. Es la forma en la que conviven dos estilos dentro del mismo lugar. Por un lado, la Casa Palacio del Vitral Azul conserva una estética neoclásica refinada y luminosa. Por el otro, la Casa Palacio del Vitral Gris mantiene detalles originales de los siglos XVII y XVIII, creando un contraste entre historia y contemporaneidad.

El resultado es un hotel boutique que se siente profundamente poblano, pero también inesperadamente moderno.

Palacio Julio cuenta con 71 habitaciones, desde categorías petite y basic hasta junior suites, suites y habitaciones dúplex. Muchas de ellas tienen vistas privilegiadas al centro histórico y a monumentos como la catedral, San Francisco o las pequeñas iglesias barrocas que definen el skyline de Puebla.

Más allá de las habitaciones, el hotel tiene una atmósfera casi de galería. Durante 2023, varias áreas fueron intervenidas por artistas contemporáneos y hoy conviven candiles antiguos, vitrales, techos ornamentados y piezas de arte abstracto en azul y gris.

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Foto: cortesía

La experiencia también pasa por la mesa. Sus restaurantes, Puebla Mon Amour y Mon Amour Petite, retoman recetas de la cocina barroca mexicana y poblana, con claras influencias españolas y francesas. Son espacios elegantes ideales para una cena larga y una sobremesa.

Quedarse en Palacio Julio también es una forma distinta de recorrer Puebla. El hotel propone visitas, recorridos y recomendaciones para descubrir desde el Barrio de los Sapos y el Museo Amparo, hasta Cholula, Tonantzintla, Uriarte Talavera o la Reserva de la Biosfera de Zapotitlán Salinas.

Más que un hotel, Palacio Julio funciona como una puerta de entrada a Puebla: una ciudad donde la historia sigue presente.

P. www.palaciojuliohotel.com

IG. @palaciojuliohotel

T. +52 222 223 6600

D. 2 Oriente 211, Centro Histórico, Puebla, México